Río Negro supervisa la certificación ambiental del proyecto de GNL de Southern Energy con destino a Europa
La provincia de Río Negro ha intensificado su fiscalización ambiental sobre el proyecto de exportación de Gas Natural Licuado (GNL) de Southern Energy (SESA) en Argentina
El Gobierno de la provincia de Río Negro, en Argentina, ha reforzado su rol fiscalizador al informar que su Secretaría de Ambiente y Cambio Climático supervisa activamente el cumplimiento ambiental del proyecto de exportación de Gas Natural Licuado (GNL) de Southern Energy (SESA). Este emprendimiento, considerado el más avanzado en Argentina para la exportación de GNL, se encuentra actualmente en fase de construcción en el Golfo San Matías y tiene como objetivo abastecer el mercado europeo a partir de 2027. La intervención provincial busca garantizar que la ambiciosa iniciativa cumpla con los más altos estándares ambientales en todas sus etapas.
El proyecto SESA, un consorcio integrado por importantes actores del sector como Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG, contempla el desarrollo de infraestructura terrestre y marítima. Esto incluye unidades flotantes de licuefacción (FLNG) posicionadas frente a la costa rionegrina y un centro de soporte logístico en el puerto de San Antonio Este. Además, la iniciativa prevé la construcción de un gasoducto dedicado desde Tratayén hasta San Antonio Oeste, crucial para el suministro de gas a las plantas de licuefacción. La complejidad y envergadura de estas obras demandan una supervisión ambiental continua y rigurosa.
La intervención ambiental de la provincia de Río Negro ha evolucionado desde la etapa de evaluación y otorgamiento de permisos, que incluyó estudios de impacto y audiencias públicas para el gasoducto y la conexión submarina, hacia una fase activa de inspección. Con las obras en marcha, la autoridad de aplicación ha pasado de aprobar a fiscalizar directamente en terreno. Según detalló el gobierno del gobernador Alberto Weretilneck, este esquema de fiscalización se articula sobre tres pilares fundamentales: un control integral a lo largo de todo el ciclo de vida del proyecto, la participación ciudadana activa en los procesos de evaluación y la capacidad estatal para exigir medidas correctivas o aplicar sanciones ante cualquier incumplimiento.
El monitoreo declarado por la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático abarca un amplio espectro de aspectos ambientales. Entre ellos, se destacan el seguimiento de la flora y fauna local, la protección de los delicados ecosistemas marinos y terrestres del Golfo San Matías, la gestión eficiente de residuos generados por la construcción y la prevención de impactos negativos en las zonas intervenidas. Además, la secretaría supervisa activamente la obligación de recomposición ambiental de los sectores afectados por la infraestructura terrestre, asegurando la restauración del entorno una vez finalizadas las obras. El componente marino, con la operación de las unidades FLNG sin necesidad de muelle y la transferencia de gas a bordo, ocupa un lugar central en este esfuerzo de control, garantizando que el "sello ambiental" rionegrino sea una garantía para la exportación de energía limpia a Europa.