Designan a Román Maniglia superintendente del Seniat y a José David Cabello presidente de Pequiven

El gobierno de Venezuela ha realizado importantes nombramientos, designando a Román Maniglia como superintendente del Seniat y a José David Cabello como presidente de Pet

El gobierno de Venezuela ha anunciado recientemente importantes cambios en su estructura de liderazgo estatal, designando a nuevos responsables en instituciones clave. Román Maniglia ha sido nombrado superintendente del Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (Seniat), mientras que José David Cabello asume la presidencia de la estatal Petróquimica de Venezuela (Pequiven). Estos nombramientos se enmarcan en una serie de ajustes en las altas esferas del poder ejecutivo venezolano.

Román Maniglia, un funcionario con una trayectoria destacada en el ámbito económico del gobierno, ha ocupado previamente cargos de relevancia como la presidencia del Banco de Venezuela. Su experiencia se extiende a responsabilidades vinculadas con el sistema financiero y la economía digital, áreas cruciales para la administración tributaria y aduanera que ahora dirigirá. El Seniat juega un papel fundamental en la recaudación de ingresos no petroleros del Estado y en la fiscalización de actividades comerciales y productivas.

Por su parte, José David Cabello, quien hasta este nombramiento ejercía como superintendente del Seniat, pasa a liderar Pequiven. Esta empresa estatal es un actor estratégico en el sector petroquímico venezolano, encargada de la producción de fertilizantes, plásticos y otros productos derivados del petróleo y el gas natural. Pequiven es una pieza clave para la diversificación económica y el suministro de insumos esenciales para la agricultura y la industria nacional, lo que le confiere una importancia capital para la economía no petrolera del país. Su gestión será vital para la operatividad y expansión de la industria petroquímica, que a menudo se entrelaza con la producción y refinación de hidrocarburos de PDVSA.

La llegada de Cabello a la cabeza de Pequiven se produce en un contexto de desafíos para la industria petrolera y petroquímica venezolana, marcada por sanciones internacionales y la necesidad de optimizar la producción y las exportaciones. Se espera que su liderazgo impulse la recuperación y modernización de las plantas de producción, así como la búsqueda de nuevas oportunidades de mercado para los productos petroquímicos. Estos cambios buscan consolidar la gestión y eficiencia en empresas estratégicas que son pilares para el desarrollo económico e industrial de Venezuela, con un impacto directo en la cadena de valor de los hidrocarburos.