Reestructuración en la estatal Pequiven: Delcy Rodríguez designa a Román Maniglia como su nuevo presidente

La vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció una serie de movimientos en la administración pública, destacando la designación de Román Maniglia como

Caracas, 7 de julio de 2026 – La vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció este martes una significativa reestructuración dentro del aparato estatal, que incluye la designación de Román Maniglia como el nuevo presidente de la empresa petroquímica estatal, Pequiven. Maniglia, quien hasta ahora se desempeñaba como superintendente del Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (SENIAT), asume la dirección de una de las principales subsidiarias de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA). Esta movida marca la salida de José David Cabello, hermano del primer vicepresidente del PSUV, Diosdado Cabello, de la presidencia de Pequiven.

El nombramiento de Maniglia al frente de Pequiven reviste particular importancia dado el rol estratégico de la compañía en la economía venezolana. Pequiven es el pilar de la industria petroquímica del país, encargada de la producción y comercialización de fertilizantes, plásticos y otros productos derivados del petróleo y el gas natural. Su operación es crucial no solo para el abastecimiento interno, sino también para la generación de divisas a través de la exportación, contribuyendo al desarrollo de sectores clave como la agricultura y la manufactura. Los cambios en su liderazgo suelen estar asociados con nuevas orientaciones estratégicas o esfuerzos por optimizar la gestión.

Analistas locales interpretan esta serie de movimientos como parte de una dinámica interna del chavismo, que periódicamente ajusta sus cuadros directivos en puestos clave del Estado. Aunque el comunicado oficial no detalla las razones detrás de la remoción de José David Cabello, estas decisiones en la cúspide de las empresas estatales a menudo buscan revitalizar la administración, afrontar desafíos específicos del sector o realinear políticas con los objetivos gubernamentales más amplios. La experiencia de Maniglia en la administración pública, aunque no directamente en el sector energético, podría ser valorada para implementar nuevas eficiencias o estrategias financieras en Pequiven.

La expectativa ahora se centra en las implicaciones de esta designación para el futuro de Pequiven. En un contexto de fluctuaciones en los mercados internacionales de commodities y la necesidad de optimizar la producción nacional, la nueva directiva enfrentará el desafío de consolidar las operaciones, buscar oportunidades de inversión y fortalecer la capacidad productiva de la empresa. La gestión de Maniglia será clave para definir el rumbo de la petroquímica venezolana en los próximos años, en medio de los esfuerzos del país por diversificar su economía y maximizar el valor de sus recursos naturales.