Arabia Saudita exporta 34 millones de barriles por el Estrecho de Ormuz pese a bajo tráfico marítimo
Desde el cese al fuego del 17 de junio, Arabia Saudita ha exportado aproximadamente 34 millones de barriles de crudo a través del Estrecho de Ormuz, según datos de seguim
Arabia Saudita ha logrado exportar un volumen considerable de crudo a través del estratégico Estrecho de Ormuz, totalizando aproximadamente 34 millones de barriles desde el cese al fuego declarado el 17 de junio. Esta cifra, basada en datos de seguimiento de carga de Kpler, subraya la capacidad del reino para mantener sus flujos de petróleo en un contexto de persistentes cautelas regionales y a pesar de una aparente disminución en la actividad naviera general.
Sin embargo, esta actividad exportadora se produce en un escenario de tráfico marítimo inusualmente reducido en la vital vía fluvial. Según IMF PortWatch, solo unas 27 embarcaciones comerciales por día han transitado el estrecho con señales AIS activas. Este número representa apenas un tercio del nivel previo al conflicto, cuando se registraban cerca de 84 tránsitos diarios. Un ejemplo reciente es el 4 de julio, cuando solo 25 buques cruzaron la zona con sus sistemas AIS funcionando, evidenciando una disminución sustancial en la presencia comercial.
La discrepancia entre la recuperación de las exportaciones de crudo y el bajo volumen de tráfico de buques sugiere una complejidad en la dinámica post-conflicto en la región. Si bien los volúmenes de petróleo saudí enviados al mercado global están repuntando, la cautela de las navieras o la percepción de riesgos residuales podría estar limitando el número total de embarcaciones que se aventuran por el estrecho. Esta situación plantea interrogantes sobre la confianza de la industria naviera en la seguridad a largo plazo de la ruta, un factor crucial para el comercio global.
A pesar de estas condiciones, la continuidad de las exportaciones de crudo saudí es un factor clave para la estabilidad de los mercados energéticos globales. La capacidad de Arabia Saudita para movilizar estos volúmenes, incluso con un tráfico reducido de buques tanque, destaca la resiliencia de su cadena de suministro. No obstante, la situación en Ormuz continúa siendo monitoreada de cerca por su impacto potencial en el costo del transporte, los seguros marítimos y la seguridad energética mundial.