Desaparece la bonanza petrolera de Rusia al desplomarse el precio del Urals a 42 dólares el barril
El precio del crudo ruso Urals ha retrocedido a niveles previos a la guerra en Medio Oriente, promediando apenas 41.66 dólares por barril a principios de julio. Esta caíd
Los precios del petróleo crudo ruso han vuelto a caer a los niveles en los que se encontraban antes del conflicto en Medio Oriente. Específicamente, el precio de su principal variedad, el Urals, promedió solo 41.66 dólares por barril durante los primeros tres días de julio. Esta drástica reducción representa un golpe significativo para las finanzas de Moscú, eliminando por completo el impulso de ingresos que el país había recibido gracias a la coyuntura geopolítica.
La disminución de los precios ejerce una presión considerable sobre el presupuesto federal ruso. Este presupuesto se diseñó asumiendo un precio del petróleo de aproximadamente 59 dólares por barril, una cifra que ahora parece lejana. Durante varios meses, el Urals había superado esa marca, promediando más de 59 dólares por barril cada mes desde marzo y alcanzando un pico de 60.92 dólares en junio. Este repunte se dio tras un acuerdo entre Estados Unidos e Irán para restaurar el tránsito marítimo a través del estrecho de Ormuz, lo que, paradójicamente, había contribuido a la estabilidad y al aumento de los precios.
La bonanza que Rusia experimentó en los meses previos, impulsada por la volatilidad del mercado y las tensiones geopolíticas, se ha desvanecido. Los precios más altos habían proporcionado un alivio fiscal crucial para el gobierno ruso, permitiéndole financiar sus gastos y proyectos. La reversión actual pone en entredicho la sostenibilidad de las proyecciones presupuestarias y la capacidad del Kremlin para mantener su nivel de gasto sin recurrir a otras fuentes de ingresos o ajustes fiscales.
Este escenario subraya la vulnerabilidad de las economías altamente dependientes de las exportaciones de materias primas a las fluctuaciones del mercado global. Para Rusia, cuyo presupuesto está intrínsecamente ligado al desempeño del sector petrolero, la caída del precio del Urals por debajo de sus expectativas presupuestarias plantea desafíos económicos significativos en un momento de crecientes presiones externas e internas.