Argentina confirma nuevo máximo productivo en febrero: 874.000 barriles por día y dos meses consecutivos sobre el pico de 1998

Argentina consolidó un nuevo récord en su producción de petróleo en febrero, alcanzando los 874.000 barriles por día y superando por segundo mes consecutivo el pico histó

Argentina ha consolidado un hito significativo en su industria petrolera, al registrar una producción de 874.000 barriles por día (bbl/d) en febrero, confirmando así un nuevo máximo histórico. Este volumen representa un crecimiento interanual del 15,8% respecto al mismo mes del año anterior y, por segundo mes consecutivo, la producción nacional se mantuvo por encima del récord absoluto que databa de 1998. Este sostenido nivel productivo, que no se atribuye a un pico estacional, marca un nuevo piso operativo para el sector y constituye la primera vez en la historia del país que se superan los 870.000 bbl/d durante dos meses consecutivos.

El liderazgo indiscutible en este repunte productivo corresponde a la provincia de Neuquén, que aportó 603.793 bbl/d en febrero, constituyendo el 69,1% de la producción total del país. Dentro de este volumen, el petróleo no convencional extraído de la formación de Vaca Muerta se consolidó como el motor principal, representando el 96,92% de la extracción neuquina, con un total de 585.182 bbl/d. La cuenca neuquina experimentó un impresionante crecimiento del 30,36% en términos interanuales, casi el doble del ritmo promedio nacional, lo que subraya la vitalidad de sus yacimientos no convencionales frente al declive de las cuencas maduras.

Este nuevo hito productivo supera el pico absoluto anterior de 846.900 bbl/d, promedio anual de 1998, una marca que Argentina tardó 27 años en recuperar y que ha sido sobrepasada consistentemente desde octubre de 2025. El sector aspira a alcanzar la ambiciosa meta de un millón de barriles diarios para finales de este año, lo que implicaría un incremento adicional de 126.000 bbl/d. Sin embargo, el principal desafío para lograr esta expansión no reside en el potencial geológico, sino en la capacidad de transporte y la infraestructura logística para evacuar el crudo desde los yacimientos hasta los puntos de procesamiento y exportación.

La dependencia estructural del shale oil de Neuquén se hace cada vez más evidente, mientras que otras cuencas tradicionales como Golfo San Jorge, Austral y Cuyana continúan su tendencia regresiva. El petróleo convencional enfrenta un declive persistente debido al agotamiento natural de los pozos, la falta de inversiones suficientes para revertir la tendencia y un modelo productivo que progresivamente se centraliza en un único distrito geológico. La capacidad de Argentina para mantener y extender este ritmo de crecimiento dependerá crucialmente de la inversión en infraestructura de transporte y la optimización de las operaciones en Vaca Muerta para superar los desafíos logísticos que actualmente limitan su pleno potencial.