El crecimiento promedio que oculta dos tendencias: Neuquén aumentó su producción un 30% en febrero, mientras el resto del país retrocedió

La producción petrolera de Argentina en febrero reveló una divergencia significativa: mientras la provincia de Neuquén, impulsada por Vaca Muerta, registró un crecimiento

La producción petrolera de Argentina experimentó un incremento del 15,8% interanual en febrero, un dato que, a primera vista, sugiere un panorama robusto para el sector energético del país. Sin embargo, un análisis más profundo de las cifras provinciales revela una marcada divergencia que disimula el promedio nacional. Detrás de este crecimiento se esconden dos realidades opuestas: la expansión exponencial de Neuquén, impulsada por la formación Vaca Muerta, y el continuo retroceso de las cuencas convencionales en el resto del territorio.

Neuquén, la provincia emblema del desarrollo de Vaca Muerta, reportó una producción de 603.793 barriles de petróleo por día (bbl/d) en febrero, lo que representa un impresionante aumento del 30,36% en comparación con el mismo mes de 2025. Esta cifra consolida la posición de Neuquén como el principal motor de la producción petrolera argentina, aportando el 69,1% del total nacional. En contraste, el bloque de provincias que incluye a Chubut, Santa Cruz, Mendoza y Río Negro, responsable de los restantes 270.207 bbl/d, sufrió una caída interanual estimada en un 7% para el mismo período, según cálculos de Shale24.

La brecha entre estas dos velocidades productivas es notoria, alcanzando aproximadamente 37 puntos porcentuales. Datos más recientes, correspondientes a enero de 2026, confirman esta tendencia de declive en las cuencas tradicionales. Chubut cerró enero con alrededor de 131.900 bbl/d, marcando su peor inicio de año en 25 años y una baja del 6,51% interanual. Santa Cruz registró cerca de 57.300 bbl/d, una caída del 21,5% y otro mínimo histórico. Mendoza no fue la excepción, con aproximadamente 54.000 bbl/d y un retroceso del 10,63%.

Esta disminución en las cuencas convencionales no es un fenómeno coyuntural, sino estructural. Los pozos de la Cuenca del Golfo San Jorge, por ejemplo, llevan décadas en producción y experimentan una declinación natural. Mientras que en 2012 promediaban cerca de 280.000 bbl/d, la producción conjunta de Chubut y Santa Cruz ahora está por debajo de los 200.000 bbl/d. La retirada progresiva de YPF de áreas maduras a través del "Plan Andes", concentrando su capital en el shale neuquino, ha profundizado esta tendencia. Las operadoras más pequeñas que asumieron esos bloques, como Pecom o Quintana, suelen contar con menor capacidad inversora y se enfrentan a reservorios que ya han agotado gran parte de su potencial productivo, consolidando así la importancia estratégica del shale oil de Vaca Muerta para el futuro energético del país, con la mirada puesta en la infraestructura de oleoductos para su exportación.