Citi prevé caída del petróleo Brent a $60 por barril hacia fin de año

Citigroup proyecta que los precios del petróleo Brent podrían descender hasta los $60 por barril a finales de 2024. Esta previsión se fundamenta en la expectativa de una

Analistas de Citigroup proyectan una significativa caída en los precios del petróleo Brent, estimando que podrían alcanzar los $60 por barril para finales de 2024. Esta audaz predicción se basa principalmente en la expectativa de una inminente normalización del tráfico marítimo a través del estratégico Estrecho de Ormuz, un punto crucial para el transporte global de crudo. A esta variable se suma la posibilidad de que Estados Unidos e Irán logren alcanzar un acuerdo en los próximos meses.

La firma financiera, en una nota citada por Bloomberg, sugiere que los incentivos para una desescalada en las tensiones geopolíticas superan con creces las alternativas. En este sentido, Citi anticipa que el actual Memorándum de Entendimiento (MOU) entre Washington y Teherán podría consolidarse en un acuerdo formal. Una resolución diplomática de esta magnitud reduciría la prima de riesgo asociada al suministro de petróleo en una de las regiones productoras más importantes del mundo, abriendo potencialmente la puerta a un aumento de la oferta iraní al mercado global.

Ante este panorama, los analistas de Citigroup han aconsejado a los operadores "vender cualquier repunte veraniego", pronosticando que el Brent se situaría en el rango de $60 a $65 por barril para el cambio de año. Esta recomendación refleja una postura bajista en el corto y mediano plazo, anticipando que las dinámicas de oferta y demanda, sumadas a la distensión geopolítica, ejercerán una presión a la baja sobre los precios del crudo, revirtiendo parte de las ganancias observadas en períodos de mayor tensión.

La materialización de estas proyecciones tendría implicaciones profundas para los mercados energéticos globales, afectando a productores, consumidores y economías dependientes del petróleo. Para países importadores, significaría un alivio en los costos energéticos, mientras que para naciones exportadoras, incluyendo algunas en Latinoamérica, podría representar un desafío fiscal si sus presupuestos dependen de un barril a precios más elevados. La cautela y el monitoreo constante de los desarrollos geopolíticos en Medio Oriente serán clave para entender la trayectoria final del mercado petrolero en los próximos meses.