Shell Vende Participación en Centro de Producción del Golfo de EE. UU.

Shell ha anunciado la venta de su participación del 50% en una plataforma no operada y el 100% del campo Coulomb en el Golfo de México estadounidense. La transacción, val

Shell ha comunicado una importante desinversión en sus operaciones en el Golfo de México estadounidense, una región clave para la producción de hidrocarburos. La gigante energética anglo-neerlandesa venderá su participación del 50% en una plataforma de producción no operada, la única de este tipo en su portafolio en la zona, junto con los campos asociados a ella. Asimismo, transferirá el 100% de su interés en el campo satélite Coulomb, que se conecta a dicha infraestructura.

La transacción, valorada en aproximadamente 1.700 millones de dólares, tiene como compradores a las empresas Ridgewood Energy y Talos Energy, esta última conocida por su enfoque en la exploración y producción en aguas profundas del Golfo de México. Esta operación subraya el dinamismo del mercado de fusiones y adquisiciones en el sector energético, donde los activos maduros o no estratégicos cambian de manos para optimizar las carteras de las grandes corporaciones.

Para Shell, esta venta se enmarca en una estrategia global de descarbonización y optimización de su portafolio. La compañía ha estado revisando activamente sus activos a nivel mundial, buscando enfocar sus inversiones en proyectos de mayor valor y menor intensidad de carbono, o en aquellos donde posee una posición de operación y control. La desinversión en una plataforma no operada y un campo satélite complementario permite a Shell liberar capital y racionalizar sus operaciones en una de las cuencas petroleras más competitivas del mundo.

Los compradores, Ridgewood Energy y Talos Energy, por su parte, reforzarán su presencia en el Golfo de México, adquiriendo activos probados y en producción. Este movimiento puede ser visto como una señal de confianza en el potencial a largo plazo de la producción de petróleo y gas en aguas profundas estadounidenses, a pesar de la transición energética global. La transacción se espera que se complete tras la aprobación de los reguladores pertinentes, marcando un paso más en la reconfiguración del panorama energético internacional.