Shell: El Comercio de GNL Podría Mantenerse en 2025 Pese a Crisis en Medio Oriente
Según Shell, el comercio global de gas natural licuado (GNL) podría alcanzar los volúmenes de 2025, a pesar de las interrupciones en el suministro desde Medio Oriente. Es
Shell, uno de los actores más relevantes en el mercado energético global, ha emitido una proyección optimista respecto al comercio de gas natural licuado (GNL) para 2025. La compañía estima que el volumen de intercambio de GNL podría igualar los niveles previstos para el próximo año, incluso frente a la persistente crisis que afecta al suministro desde la región de Medio Oriente. Esta resiliencia del mercado se sustenta en una combinación de factores que están reconfigurando el panorama global del gas.
Uno de los pilares fundamentales para esta estabilización es el robusto incremento de las capacidades de licuefacción en Norteamérica. Nuevas instalaciones han entrado en operación o están en fase avanzada de puesta en marcha, añadiendo volúmenes significativos al mercado global. A esto se suma una mejora notoria en el rendimiento y la eficiencia operativa de las plantas de licuefacción ya existentes, lo que asegura un flujo más constante y confiable de GNL hacia los mercados de consumo.
En el lado de la demanda, la desaceleración observada en las importaciones de GNL por parte de los países asiáticos también juega un papel crucial. Mientras que Asia ha sido tradicionalmente el principal motor de crecimiento de la demanda de GNL, una moderación en su ritmo de compra ha generado un alivio en la presión sobre la oferta. Esta dinámica permite que los volúmenes adicionales provenientes de Norteamérica y la mayor eficiencia operativa de las plantas existentes puedan compensar, al menos parcialmente, las reducciones de suministro originadas en Medio Oriente.
En síntesis, el mercado global de GNL demuestra una notable capacidad de adaptación frente a los desafíos geopolíticos. La diversificación de las fuentes de suministro, con Norteamérica consolidándose como un exportador clave, junto con ajustes en la demanda de mercados importantes como el asiático, están permitiendo que el comercio de GNL mantenga una trayectoria estable, mitigando el impacto de las disrupciones regionales y asegurando la seguridad energética global en un entorno complejo.