El sector extractivo se consolida como pilar de las divisas en Latinoamérica

El aporte neto de divisas del sector extractivo (petróleo, gas y minería) ha crecido significativamente, reduciendo la brecha con el sector agropecuario a su nivel más ba

La dinámica económica de la región está experimentando una transformación notable, con el sector extractivo (petróleo, gas y minería) emergiendo como un motor cada vez más potente para la generación de divisas. Un reciente análisis revela que el aporte neto de dólares de esta industria ha alcanzado niveles históricos, acercándose a la mitad de lo generado por el tradicionalmente dominante sector agropecuario. Este acercamiento representa la menor brecha registrada en la serie histórica, reflejando un cambio estructural en la composición del ingreso de divisas y el creciente impacto de la infraestructura en marcha en Vaca Muerta.

Durante el primer cuatrimestre de 2026, el complejo energético-minero mostró un crecimiento exponencial, duplicando el aporte neto en comparación con el sector agropecuario. Específicamente, los cobros por exportaciones extractivas aumentaron en 1.837 millones de dólares con respecto al mismo período de 2025, superando los 802 millones del agro. En términos de exportaciones netas de importaciones, la mejora del sector extractivo alcanzó los 2.114 millones de dólares, mientras que el campo sumó 654 millones. Este dinamismo, analizado por el IERAL de la Fundación Mediterránea, confirma la rápida aproximación desde el lado de la energía y la minería, sin que el sector agropecuario haya retrocedido.

Un aspecto crucial de este auge es la composición del aporte neto de divisas. De los 18.300 millones de dólares aportados por el sector de minas y canteras en los últimos doce meses, aproximadamente 11.400 millones corresponden a la cuenta corriente, y unos 6.900 millones a la cuenta financiera. Esto significa que más de un tercio de las divisas netas del sector se apoyan en movimientos financieros, incluyendo préstamos, prefinanciaciones y aportes de capital. Este perfil de financiamiento es el sello distintivo de una etapa de expansión y grandes proyectos, destacando la importancia de marcos regulatorios como el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) para asegurar la libre disponibilidad de divisas y estimular la inversión.

La consolidación del sector extractivo como un pilar fundamental en la generación de divisas no solo reconfigura la matriz económica de los países involucrados, sino que también subraya la relevancia estratégica de la inversión en energía y minería. Con la creciente demanda global de recursos y la implementación de políticas que favorecen la inversión a gran escala, se espera que este sector continúe acortando la brecha con otras industrias, garantizando un flujo constante de capital vital para el desarrollo y la estabilidad económica de la región.