Dante Sica: El Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) es vital para Argentina debido a su historial económico
Dante Sica, exministro de Producción y Trabajo de Argentina, defendió el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), considerándolo esencial para el país a pes
Buenos Aires, Argentina — Dante Sica, socio fundador de la consultora ABECEB y exministro de Producción y Trabajo de Argentina, ha ofrecido una vehemente defensa del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Durante un ciclo de entrevistas organizado por EconoJournal, Sica sostuvo que, si bien en una economía normal el RIGI podría parecer "exagerado", la compleja historia económica de Argentina lo convierte en una necesidad ineludible. Sus declaraciones reflejan una visión pragmática sobre la urgencia de atraer capitales en un contexto de desconfianza heredada.
El exfuncionario explicó que la particularidad del RIGI radica en ser una respuesta directa a décadas de inestabilidad macroeconómica y cambios abruptos en las reglas de juego, factores que han ahuyentado a inversores de gran calibre. "Es el efecto del converso", aseguró Sica, haciendo alusión a la necesidad de ofrecer garantías extraordinarias para compensar el riesgo percibido y restaurar la confianza perdida. El RIGI está diseñado para proporcionar un marco de estabilidad y previsibilidad fiscal, cambiaria y regulatoria a proyectos de gran envergadura por periodos prolongados, un elemento crítico para cualquier decisión de inversión a largo plazo.
Para el sector energético, que incluye vastos recursos de hidrocarburos no convencionales como Vaca Muerta, así como un creciente potencial en energías renovables y minería, la implementación del RIGI es de vital importancia. Estos sectores requieren inversiones multimillonarias y plazos de recuperación extensos, por lo que la certeza jurídica y económica que promete el régimen es fundamental. Proyectos de extracción de petróleo y gas, construcción de infraestructura de transporte y procesamiento, o el desarrollo de parques eólicos y solares, dependen intrínsecamente de un entorno de inversión favorable que minimice la incertidumbre y maximice la rentabilidad proyectada.
En este sentido, el RIGI no solo busca destrabar proyectos estancados, sino también posicionar a Argentina como un destino atractivo para nuevas inyecciones de capital extranjero. La capacidad de ofrecer incentivos y garantías estables es crucial para competir en el mercado global de inversiones. La visión de Sica subraya que, aunque la medida pueda ser drástica, es un paso estratégico e indispensable para impulsar la economía argentina, asegurando un flujo constante de fondos hacia sus sectores productivos más prometedores, con un impacto significativo en la seguridad y el desarrollo energético del país y la región.