Horacio Marín (YPF): "No miro quién gana; nosotros trabajamos para 2031", blindando inversiones frente al riesgo electoral

El CEO de YPF, Horacio Marín, enfatizó la estrategia de largo plazo de la compañía, proyectando inversiones hasta 2031 en Vaca Muerta como un blindaje ante la incertidumb

Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, reafirmó la visión a largo plazo de la compañía como la principal defensa contra la volatilidad política en Argentina. Durante el cierre del foro Democracia y Desarrollo, que compartió con Marcos Bulgheroni de Pan American Energy, Marín fue categórico al declarar: "A mí me lo podés preguntar 80 veces; no miro eso. Nosotros miramos lo que va a pasar en YPF en 2031". Esta postura subraya el compromiso de la petrolera estatal con proyectos de infraestructura y producción que trascienden los ciclos electorales.

El argumento detrás de esta confianza radica en la envergadura y la economía de los yacimientos de Vaca Muerta. Marín detalló que la cartera de pozos auditados en la formación shale suma inversiones por aproximadamente 232.000 millones de dólares. Con un costo de levantamiento (lifting cost) que oscila entre 3 y 4 dólares por barril, el ejecutivo consideró irracional cualquier especulación que condicione las inversiones a los resultados electorales, criticando el cortoplacismo que, a su juicio, ha impedido la generación de valor en el pasado.

La solidez económica de la apuesta de YPF se fundamenta en el desarrollo de proyectos de gas natural licuado (GNL). Marín explicó que la estrategia fue buscar deliberadamente áreas en Vaca Muerta que replicaran la "ventana de wet gas" de Eagle Ford en Estados Unidos, donde el gas arrastra petróleo. Este enfoque permite que los proyectos de YPF "exporten el doble por líquidos", generando un valor significativamente mayor que un desarrollo comparable de gas puro. Mientras un proyecto de GNL estándar podría generar 50.000 millones de dólares en exportaciones a precios bajos en 20 años, el de YPF alcanzaría el doble por el mismo volumen.

En cifras concretas, Marín proyectó que el primer tramo de 12 millones de toneladas de GNL generaría alrededor de 200.000 millones de dólares en exportaciones, sumando otros 100.000 millones de dólares con la expansión. Esta robustez financiera, capaz de soportar precios bajos y ser rentable incluso vendiendo a índices de gas puro, es crucial para el cierre de la financiación de los proyectos. En este contexto de visión de futuro y rentabilidad asegurada, el CEO de YPF ratificó que la actividad en Vaca Muerta se triplicará, consolidando su rol como motor energético de la región.