Argentina: El Súper RIGI avanza para industrializar cobre, litio y producción de baterías, congelando regalías por 30 años
La Cámara de Diputados argentina dio media sanción al Súper RIGI, un nuevo régimen de incentivo para grandes inversiones en industrias estratégicas como la refinación de
La Cámara de Diputados de Argentina ha dado un paso crucial al otorgar media sanción al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias, conocido en el mercado como Súper RIGI. Este marco regulatorio, ahora girado al Senado, representa una apuesta ambiciosa del país sudamericano para atraer capitales por encima de los 1.000 millones de dólares y desarrollar eslabones industriales clave que actualmente no posee. El objetivo primordial es transformar la matriz productiva, pasando de la mera extracción a la industrialización de recursos estratégicos.
El Súper RIGI se distingue por una serie de incentivos fiscales y regulatorios diseñados para captar megainversiones en lo que el texto denomina "nuevas actividades económicas". Entre los beneficios más destacados se encuentran una tasa del Impuesto a las Ganancias del 15%, estabilidad fiscal garantizada por tres décadas y un compromiso de las jurisdicciones provinciales de no crear ni aumentar regalías ni cánones durante el mismo período. Esta propuesta busca asegurar un ambiente de previsibilidad y rentabilidad para proyectos de gran envergadura.
Una de las características más relevantes de este nuevo régimen es su enfoque en el "downstream" o la fase industrial posterior a la extracción. Excluye expresamente la ampliación, modernización o reutilización de instalaciones preexistentes y no permite la adhesión de proyectos que ya estén bajo el RIGI vigente o sean de objeto similar. Esto significa que iniciativas como los megaproyectos extractivos de cobre y litio o el oleoducto de Vaca Muerta, ya en marcha, continuarán bajo el régimen anterior. En cambio, el Súper RIGI abre un carril separado para la refinación y laminación de cobre, la transformación de litio en producto grado batería y celdas, la producción de GNL en tierra (onshore) y el desarrollo de hidrógeno.
La necesidad de este tipo de incentivos se hace evidente en el sector minero, particularmente el cuprífero. Argentina, a pesar de desarrollar una de las mayores carteras de concentrado de cobre del mundo con proyectos como Vicuña, El Pachón, Los Azules y Taca Taca, no cuenta con una sola fundición ni refinería de cobre en operación. Actualmente, el concentrado de estos futuros proyectos se transportará a puertos chilenos para ser embarcado a fundiciones, principalmente en China, que concentra el 97% de la capacidad mundial de fundido y refinado. El Súper RIGI busca revertir esta tendencia, permitiendo que el país procese sus propios recursos y genere mayor valor agregado en su territorio, consolidando así su rol en la transición energética global.