Refinería de Moscú Podría Estar Inoperativa Hasta 2027 Tras Ataques de Drones

La Refinería de Petróleo de Moscú, operada por Gazprom Neft, podría permanecer inoperativa hasta 2027 debido a los graves daños estructurales sufridos por múltiples ataqu

La Refinería de Petróleo de Moscú enfrenta una perspectiva desalentadora, con una alta probabilidad de no reanudar su producción antes del año 2027. La instalación, vital para el suministro de combustible en Rusia, ha sufrido daños estructurales extensos debido a múltiples ataques con drones de largo alcance por parte de Ucrania. Esta situación representa un golpe significativo para un país que ya lidia con una severa escasez de combustible en diversas regiones.

Operada por Gazprom Neft, la refinería ubicada en el sureste de Moscú, es probable que permanezca fuera de servicio por un mínimo de seis meses. La magnitud de los daños fue tal que el complejo fue alcanzado en dos ocasiones dentro de una misma semana a mediados de junio, exacerbando la complejidad de las reparaciones. Fuentes de la industria citadas por Reuters indican que los ataques comprometieron infraestructuras críticas, haciendo inviable una rápida restauración de las operaciones.

La interrupción a largo plazo de una refinería de esta envergadura tendrá repercusiones considerables en la cadena de suministro energético de Rusia. La capacidad de procesamiento de crudo y la producción de derivados como gasolina y diésel se verán seriamente afectadas, ejerciendo una presión adicional sobre las ya tensas reservas y la logística de distribución de combustible en el país. Este escenario podría obligar a Rusia a buscar fuentes alternativas de suministro o a desviar producción de otras refinerías, lo que a su vez podría impactar los precios domésticos y la disponibilidad en el mercado.

Expertos del sector energético señalan que la reparación y modernización de una instalación con daños estructurales tan profundos requiere no solo una inversión considerable, sino también un tiempo prolongado debido a la complejidad de los trabajos de ingeniería y la posible necesidad de importar equipos especializados bajo un régimen de sanciones. La perspectiva de un cierre de tres años subraya la vulnerabilidad de la infraestructura energética ante conflictos y la dificultad de mantener la estabilidad del suministro en tiempos de guerra.