Refinerías Independientes de China Reducen Operaciones a su Nivel Más Bajo Desde 2017

Las refinerías independientes de China, conocidas como 'teapots', han disminuido drásticamente sus tasas de operación, alcanzando el nivel más bajo desde 2017. Esta reduc

Las refinerías independientes de China, apodadas 'teapots', han recortado sus tasas de operación a los niveles más bajos registrados desde agosto de 2017. Esta drástica reducción es una consecuencia directa de la confluencia de altos precios de las materias primas, una débil demanda interna de combustibles y estrictas restricciones a las exportaciones, factores que han erosionado severamente sus márgenes de beneficio.

Según datos de la consultora JLC, citados por Bloomberg, las operaciones de refinación en la provincia de Shandong —un epicentro para estas refinerías— cayeron a apenas un 50.5% la semana pasada. Esta cifra representa una tasa de utilización incluso inferior a la observada en 2020, cuando el impacto inicial de la pandemia de COVID-19 golpeó el consumo de combustible en China, subrayando la gravedad de la situación actual en el sector.

La combinación de estos factores adversos ha creado un entorno desafiante para las 'teapots'. Los elevados precios globales del crudo incrementan sustancialmente los costos de producción para estas refinerías, mientras que una recuperación económica interna lenta en China limita la demanda de gasolina, diésel y otros productos refinados. Adicionalmente, las políticas gubernamentales que restringen las cuotas de exportación impiden que estas refinerías comercialicen sus excedentes o busquen mejores márgenes en los mercados internacionales, atrapándolas en un ciclo de rentabilidad reducida.

Esta prolongada disminución en las operaciones de las refinerías 'teapot' chinas tiene implicaciones significativas para el mercado global de petróleo. China es el mayor importador de crudo del mundo, y una menor actividad de procesamiento por parte de sus refinerías independientes podría influir en la demanda general de petróleo, afectando potencialmente los precios globales. Para la región, y específicamente para proveedores de crudo que buscan mercados, una menor capacidad de procesamiento en un actor clave como China puede añadir presión a la dinámica global de oferta y demanda.