Experta destaca la reducción de trabas burocráticas como clave para atraer inversiones a Venezuela

La profesora Catherina Gallardo, experta en derecho constitucional, enfatiza que la reducción de las trabas burocráticas es fundamental para potenciar la inversión en Ven

La profesora Catherina Gallardo, destacada experta en derecho constitucional y académica de la Universidad Metropolitana, ha subrayado la imperiosa necesidad de simplificar y reducir las trabas burocráticas en Venezuela como un factor determinante para la atracción de inversiones. Según Gallardo, la reciente Ley de Aceleración de Trámites representa una oportunidad para desburocratizar el aparato estatal, aunque su éxito dependerá de una implementación rigurosa y efectiva que trascienda la mera promulgación legislativa.

En un entorno económico complejo como el venezolano, la burocracia excesiva se erige como uno de los principales obstáculos para el desarrollo productivo. Los largos procesos administrativos, la falta de transparencia y la discrecionalidad en la toma de decisiones desincentivan tanto al capital nacional como al extranjero. Para sectores estratégicos, como el energético (petróleo, gas, electricidad y renovables), donde se requieren cuantiosas inversiones a largo plazo, la predictibilidad y la agilidad regulatoria son pilares fundamentales que actualmente representan un desafío considerable.

La experta enfatiza que un marco normativo simplificado y un Estado eficiente no solo reducen los costos operativos para las empresas, sino que también generan confianza y certeza jurídica. Esto es vital para proyectos de gran envergadura que buscan estabilidad y garantías de retorno sobre la inversión. La modernización de los procedimientos y la digitalización de los trámites son pasos esenciales que podrían agilizar la constitución de nuevas empresas, la obtención de permisos y licencias, y, en última instancia, dinamizar la economía al facilitar la entrada de nuevos actores y tecnologías.

En este sentido, la Ley de Aceleración de Trámites podría ser una herramienta poderosa para desbloquear el potencial productivo de Venezuela, siempre y cuando se implemente con la voluntad política y los recursos técnicos necesarios. Gallardo concluye que la superación de estos obstáculos burocráticos no es solo una cuestión de eficiencia administrativa, sino una estrategia indispensable para la recuperación económica y la creación de un ambiente propicio para el desarrollo sostenible y la diversificación de las fuentes de inversión en el país.