OLACDE y CELAC lanzan ambicioso programa de interconexión eléctrica regional con u$s 3.500 millones de inversión y rápido retorno

OLACDE y CELAC, con apoyo de la Unión Europea, presentaron el Plan Indicativo Regional de Interconexión Eléctrica, que contempla 16 proyectos de infraestructura con una i

La Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) han presentado el ambicioso Plan Indicativo Regional de Interconexión Eléctrica, una iniciativa con miras al año 2040 que busca transformar el panorama energético de América Latina y el Caribe. El programa, que cuenta con el respaldo de la Unión Europea a través de la European Commission y la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit GmbH (GIZ) por medio de Euroclima, engloba 16 proyectos de infraestructura cruciales para la región. La inversión total estimada para estas obras asciende a 3.500 millones de dólares.

Los 16 proyectos de interconexión internacional evaluados representan una capacidad combinada de 5.835 MW y la instalación de 4.830 kilómetros de nuevas redes eléctricas. Las proyecciones financieras destacan la alta rentabilidad del plan, con una relación beneficio-costo promedio de 10 a 1, lo que se traduce en un beneficio económico neto anual de entre 1.000 y 5.000 millones de dólares, especialmente bajo un escenario de alta electrificación. Además, los informes técnicos anticipan un rápido retorno de la inversión, con un período de amortización que oscila entre los 2 y 6 años.

La meta central de este plan estratégico para 2040 es alcanzar una interconexión eléctrica óptima de 5.000 MW, lo que permitirá un intercambio seguro y económico de energía limpia entre los países vecinos. Esta visión no solo persigue beneficios económicos, sino que también busca reducir drásticamente las emisiones de CO2 y disminuir la dependencia y el gasto en combustibles fósiles. La iniciativa subraya el compromiso regional con la transición energética y la sostenibilidad ambiental.

Más allá de los proyectos inmediatos, el objetivo final de los países miembros es avanzar hacia la consolidación de un futuro tratado de integración energética para toda la región. Este enfoque de largo plazo fue un tema central en la VIII Reunión Ministerial de Energía de la CELAC, celebrada el 18 de junio, donde se debatieron los desafíos de la convergencia regulatoria en el sector, especialmente en el contexto de la variabilidad climática y la expansión de las energías renovables. El secretario ejecutivo de OLACDE, Andrés Rebolledo, enfatizó la importancia de este proceso integrador.