Asdrúbal Oliveros: La estabilidad cambiaria en Venezuela depende de confianza y reglas claras, más allá de la entrada de dólares

El economista Asdrúbal Oliveros ha enfatizado que una estabilidad cambiaria duradera en Venezuela no se logrará únicamente con un aumento de divisas, sino que es fundamen

El reconocido economista venezolano Asdrúbal Oliveros ha ofrecido una perspectiva crítica sobre las condiciones necesarias para alcanzar una estabilidad cambiaria sostenible en Venezuela. Según Oliveros, la mera afluencia de dólares al mercado no será suficiente para cimentar una paridad monetaria duradera. En su lugar, el experto enfatiza que la clave reside en la construcción de mayor confianza institucional y la implementación de reglas económicas claras y predecibles. Esta visión es fundamental para un país cuya economía, y en particular su sector energético, busca desesperadamente la recuperación y la atracción de inversiones.

Para lograr este objetivo, Oliveros detalló una serie de estrategias indispensables. En primer lugar, señaló la importancia ineludible de la disciplina fiscal y monetaria, elementos básicos para controlar la inflación y la devaluación. En segundo lugar, propuso una mayor profundidad del mercado cambiario, lo que permitiría una formación de precios más eficiente y una menor volatilidad. Adicionalmente, el economista resaltó la necesidad de aprovechar el actual ecosistema multimoneda que opera en el país, sugiriendo una gestión que lo integre en lugar de contrarrestarlo. Finalmente, abogó por una estrategia comunicacional gubernamental más efectiva y transparente, que refuerce la credibilidad y la confianza entre los actores económicos.

La relevancia de estas propuestas se magnifica al considerar el vasto potencial y la crítica situación del sector energético venezolano, pilar histórico de su economía. La inestabilidad cambiaria, la falta de reglas claras y la profunda desconfianza son barreras monumentales para la atracción de inversiones extranjeras y nacionales en la producción petrolera, gasífera y el desarrollo de energías renovables. Sin un marco macroeconómico estable y predecible, es improbable que empresas internacionales estén dispuestas a comprometer capital en proyectos a largo plazo que son esenciales para la reactivación económica del país y su rol como actor energético regional.

En este contexto, las recomendaciones de Oliveros trascienden la esfera meramente monetaria, configurándose como un requisito indispensable para la revitalización de todas las industrias estratégicas, incluyendo la energética. Una política económica que priorice la confianza y la transparencia, junto con la gestión prudente de las finanzas públicas, podría sentar las bases para que Venezuela capitalice sus vastos recursos naturales, diversifique su matriz energética y recupere su posición en los mercados globales, promoviendo así un crecimiento económico sostenido y una genuina estabilidad.