La ONU prioriza servicios básicos, con implicaciones energéticas, para la recuperación de Venezuela

El coordinador residente saliente de la ONU en Venezuela, Gianluca Rampolla, destacó que la salud, la educación y la restauración de los servicios básicos son cruciales p

El coordinador residente de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Venezuela, Gianluca Rampolla, concluyó su gestión de cinco años en el país, ofreciendo un balance de su mandato en una entrevista reciente. Durante su periodo, iniciado en agosto de 2021 en plena pandemia de COVID-19, la ONU enfocó sus esfuerzos en apoyar la recuperación de Venezuela, priorizando áreas críticas como la salud, la educación y la restauración de los servicios básicos esenciales para la población.

La rehabilitación de los servicios básicos en Venezuela, un pilar fundamental de la estrategia de la ONU, tiene una conexión intrínseca y directa con el sector energético. La deficiencia en el suministro eléctrico impacta gravemente la distribución de agua potable, el funcionamiento de hospitales y la capacidad productiva del país. Por lo tanto, cualquier iniciativa de recuperación que aborde los servicios esenciales debe, por fuerza, considerar la mejora de la infraestructura de generación, transmisión y distribución de energía, así como el acceso a combustibles para el transporte y la operación de sistemas críticos.

La estabilización y el fortalecimiento de la red eléctrica nacional, el acceso al gas natural para hogares y la optimización de los sistemas de combustible son componentes vitales para la sostenibilidad de cualquier avance en salud y educación, y para el resurgimiento económico general. Si bien el informe de Rampolla destaca amplias áreas sociales, la viabilidad de estas mejoras depende en gran medida de un suministro energético fiable y eficiente. La inversión en infraestructura energética y la gestión adecuada de los recursos son prerrequisitos para consolidar una recuperación duradera que beneficie a todos los venezolanos.

La priorización de estos elementos por parte de la ONU subraya el reconocimiento de que la recuperación de Venezuela es multifacética y requiere un enfoque integral. A medida que el país busca estabilidad, el rol de la comunidad internacional en apoyar mejoras en la cadena de valor energética y los servicios relacionados será crucial. La consolidación de la recuperación, como lo ha planteado Rampolla, dependerá no solo de la implementación de programas sociales, sino también de la capacidad del país para garantizar que los servicios básicos, intrínsecamente ligados a la energía, puedan operar de manera efectiva y sostenible a largo plazo.