El negocio energético ante las novedades regulatorias: impacto de los nuevos RIGIs en la operación e inversiones en Argentina
El sector energético, eléctrico y minero de Argentina analiza el impacto de las nuevas regulaciones, como los RIGIs y la Ley de Bases, sobre las inversiones y operaciones
Los sectores energético, eléctrico y minero de Argentina se mantienen en vilo ante las recientes novedades normativas. Anuncios como los nuevos Regímenes de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGIs) y el Super RIGI, sumados a la reglamentación de la Ley de Bases y un creciente impulso a la desregulación, están generando un alto impacto en el panorama de negocios y las decisiones de inversión en el país.
En este contexto, el análisis de los marcos legales locales adquiere una relevancia fundamental. Los estudios de abogados corporativos actúan como el puente técnico esencial entre el diseño de las leyes estatales, el financiamiento internacional y las corporaciones operadoras que ejecutan los grandes proyectos de inversión, como los de Vaca Muerta o la minería metalífera. Un panel dedicado a esta temática en el Shale24+Santander Energy Summit, moderado por Mariano Bernardi y con la participación de Pablo Rueda, Nicolás Eliaschev y Francisco Romano, abordó a fondo estas interconexiones.
Pablo Rueda, socio de Martínez de Hoz & Rueda, enfatizó que las inversiones actuales en la explotación de recursos no convencionales en la cuenca neuquina, esenciales para el desarrollo de Vaca Muerta, fueron posibles gracias a la continuidad de una política hidrocarburífera sostenida en el tiempo. Según los especialistas jurídicos, la persistencia de reglas de juego sectoriales a través de diferentes administraciones políticas es un factor determinante que ha permitido alcanzar la escala de producción actual.
Sin embargo, Rueda también señaló cambios significativos en el sector de hidrocarburos, particularmente en el ámbito del transporte. Se ha transitado de un modelo de concesión pública a uno de autorización, lo que implica una mayor desregulación y otorga más libertad a los actores privados. Esta evolución permite a los productores desarrollar ductos dedicados para el transporte de su producción, un paso crucial para la eficiencia y expansión del sector energético argentino.