Trabajadores del sector eléctrico en Venezuela denuncian salarios 'denigrantes' y colapso de la infraestructura

Los sindicatos del sector eléctrico en Venezuela han alzado su voz para denunciar salarios "denigrantes" y el grave deterioro de la infraestructura energética del país. E

Trabajadores del sector eléctrico en Venezuela han denunciado de forma vehemente los salarios "denigrantes" que perciben, así como el severo colapso que afecta la infraestructura del sistema. Esta situación, según los sindicatos, pone en riesgo no solo la operatividad del sector, sino también la calidad de vida de sus empleados y la estabilidad del servicio eléctrico a nivel nacional. La protesta surge en un momento crítico para la nación sudamericana, que lidia con recurrentes fallas y apagones.

La principal queja radica en la insuficiencia salarial: los ingresos base actuales de los trabajadores no superan los dos dólares mensuales. Esta cifra es considerada por los sindicatos como una violación a la dignidad laboral y una barrera insuperable para cubrir las necesidades básicas de cualquier familia venezolana. La precariedad económica ha provocado un éxodo de personal calificado y una desmotivación generalizada, exacerbando la crisis operativa del sector.

Frente a este panorama, los representantes sindicales han exigido formalmente ser incluidos en las mesas de negociación y en los acuerdos suscritos con Estados Unidos, los cuales buscan la reactivación del sistema eléctrico venezolano. Consideran fundamental que la voz de los trabajadores, quienes conocen a fondo las deficiencias y necesidades del sistema, sea escuchada y tomada en cuenta en cualquier plan de recuperación que se formule.

La infraestructura eléctrica de Venezuela arrastra años de desinversión y falta de mantenimiento, lo que ha generado un deterioro progresivo que se manifiesta en fallas constantes y un servicio intermitente para la población. La denuncia de los trabajadores subraya la urgencia de una intervención integral que no solo contemple aspectos técnicos y financieros, sino que también dignifique las condiciones laborales del capital humano indispensable para la recuperación y sostenibilidad del servicio eléctrico.