Vaca Muerta y la exportación de petróleo: la infraestructura responde, el shale requiere más expansión y la macroeconomía es el desafío pendiente

La cumbre Shale24+Santander Energy Summit debatió sobre la infraestructura de exportación de petróleo de Vaca Muerta, Argentina, destacando los avances de Oldelval y OTAM

El reciente Shale24+Santander Energy Summit fue escenario de un profundo debate sobre la infraestructura de transporte de petróleo, crucial para consolidar a Argentina como un actor exportador relevante en el mercado global. Con una producción nacional que se acerca a los 900 mil barriles diarios, de los cuales Neuquén aporta 650 mil —principalmente shale oil—, la cuenca de Vaca Muerta ha experimentado una saturación de sus ductos en un corto lapso, pasando de un 60% de ocupación a la capacidad máxima en apenas doce meses. El panel "Vaca Muerta: un proyecto de exportación" reunió a figuras clave como Ricardo Hösel, CEO de Oleoductos del Valle (Oldelval), Guillermo Blanco, vicepresidente de OTAMERICA, y Ernesto Díaz, VP Latin American de Rystad Energy, bajo la moderación de Ernesto López Anadón del IAPG.

Ricardo Hösel de Oldelval, principal sistema de transporte de petróleo de la cuenca neuquina, explicó que la visión de crecimiento de la cuenca se proyectó desde 2016. Sin embargo, el rápido aumento de la producción en 2021 llevó a que su capacidad de 550 mil barriles por día, que tienen como destino el Atlántico a través de los tanques de OTAMERICA o la refinería de Luján de Cuyo, alcanzara el 100% de ocupación. “El cuello de botella lo pudimos destrabar con el Proyecto Duplicar”, afirmó Hösel, añadiendo que actualmente el 90% del petróleo que manejan es no convencional. Subrayó la importancia de Vaca Muerta al señalar que, sin esta formación, la producción argentina sería de solo 300 mil barriles diarios, requiriendo importaciones.

OTAMERICA, anteriormente OilTanking, juega un rol vital como centro de almacenamiento de petróleo en Puerto Rosales, al sur de la provincia de Buenos Aires. Desde esta terminal marítima, el crudo de Vaca Muerta puede ser despachado a mercados internacionales. Aunque la infraestructura ha respondido con inversiones significativas, el continuo crecimiento de la producción de shale oil demanda una expansión aún mayor. La discusión también abordó la importancia de la mezcla de crudos livianos y pesados que caracterizan la producción argentina, lo que añade complejidad a la logística y exportación.

En conclusión, si bien los avances en infraestructura como el Proyecto Duplicar han sido fundamentales para acompañar el ritmo de Vaca Muerta, el sector energético argentino enfrenta el desafío constante de expandir su capacidad de transporte para cumplir con las crecientes ambiciones exportadoras. Sin embargo, la “cuenta pendiente” que subyace es el entorno macroeconómico. La estabilidad y previsibilidad económica son cruciales para atraer las inversiones necesarias que permitan no solo mantener el ritmo actual, sino también explotar plenamente el potencial exportador del shale oil neuquino en los mercados globales.