Recuperación del sistema eléctrico venezolano exige más que una reforma legal, según experto
El ingeniero Miguel Lara subraya que la vital recuperación del sistema eléctrico de Venezuela depende crucialmente de la capacidad del Estado para garantizar seguridad ju
La crisis del sistema eléctrico venezolano ha sido una constante preocupación para la ciudadanía y los analistas del sector. En este contexto, el ingeniero Miguel Lara, reconocido especialista en la materia, ha señalado que la solución a este deterioro no reside únicamente en reformas legislativas, sino en la instauración de una robusta seguridad jurídica que inspire confianza al capital privado.
La infraestructura eléctrica del país, afectada por años de subinversión y mantenimiento deficiente, requiere una inyección masiva de recursos y tecnología que el Estado, por sí solo, no parece estar en capacidad de proporcionar. Por ello, la atracción de inversionistas privados se perfila como una estrategia indispensable para la modernización y expansión de la red. Sin embargo, este flujo de capital no llegará si no existen garantías claras sobre la estabilidad de las reglas de juego y la protección de los activos.
Para Lara, la 'seguridad jurídica' trasciende la simple promulgación de nuevas leyes. Implica la existencia de un sistema judicial independiente y eficiente, el respeto a los contratos, la estabilidad regulatoria y la ausencia de expropiaciones o intervenciones arbitrarias. Solo un entorno donde los derechos de propiedad sean inviolables y donde las disputas se resuelvan con imparcialidad, puede convencer a los actores internacionales y nacionales a destinar cuantiosas sumas de dinero para un proyecto de tal envergadura.
La recuperación del sistema eléctrico es fundamental no solo para el bienestar de la población, sino también para la reactivación económica del país. Si Venezuela aspira a reconstruir su capacidad energética y asegurar un suministro eléctrico confiable, deberá priorizar la creación de un clima de confianza que vaya más allá de cualquier marco normativo superficial, abordando las raíces de la desconfianza que han alejado al capital necesario para su rescate. La pelota, según el experto, está en el tejado del Estado venezolano.