Venezuela y su petróleo: El elevado costo de 'correr para quedarse en el mismo sitio' en la producción

El artículo analiza la viabilidad del crecimiento petrolero en Venezuela a través de reactivaciones de pozos de bajo costo. Un estudio estocástico revela que las caracter

El sector petrolero venezolano se enfrenta a un interrogante crucial: ¿es factible alcanzar un crecimiento sostenido en la producción de crudo mediante estrategias de reactivación de pozos de bajo costo? Un reciente análisis estocástico, referido en el artículo de David Morán Bohórquez, aborda esta compleja cuestión, sugiriendo que las soluciones aparentemente sencillas podrían no ser suficientes para superar los desafíos inherentes a los yacimientos existentes. La premisa central examina si las inversiones dirigidas a "reactivaciones baratas" realmente impulsan la producción o si, por el contrario, Venezuela podría estar destinando recursos considerables solo para mantener su nivel actual, un escenario de "correr para quedarse en el mismo sitio".

El estudio destaca un factor crítico: la "gravedad" del yacimiento. Este término se refiere a las características geológicas y físicas intrínsecas de los reservorios, que incluyen la presión del yacimiento, la viscosidad del crudo y la saturación de agua. Estos elementos ejercen una fuerza constante que tiende a deprimir la producción, haciendo que los planes de incremento lineal resulten ineficaces. En esencia, la naturaleza misma del subsuelo actúa como un obstáculo persistente, "comiéndose" cualquier ganancia esperada de las intervenciones superficiales si no se abordan las problemáticas más profundas y estructurales.

Este fenómeno crea un escenario en el que la inversión, aunque necesaria, se convierte en un esfuerzo constante solo para mantener la línea de producción. Para el país, esto implica que se destinan millones de dólares en la reactivación y mantenimiento de pozos, pero el resultado neto se traduce en una estabilización o un crecimiento marginal de la producción, muy por debajo de las expectativas o necesidades nacionales. La recuperación de la infraestructura y la perforación de nuevos pozos con tecnologías avanzadas, que sí podrían mitigar estos efectos gravitacionales, suelen requerir inversiones mucho mayores y una planificación a largo plazo, a menudo ausentes en el actual contexto de limitaciones operativas y financieras.

Las implicaciones de este análisis son significativas para la estrategia energética de Venezuela. Si el enfoque en reactivaciones baratas no logra un crecimiento real y sostenible, el país debe reevaluar sus métodos y considerar una inyección de capital más sustancial y una visión estratégica de mayor alcance, posiblemente con alianzas tecnológicas y financieras que permitan abordar las complejidades geológicas. De lo contrario, la búsqueda de un aumento en la producción podría seguir siendo una meta esquiva, con costos operativos y de inversión que consumen los recursos sin generar el retorno deseado para la economía nacional.