Acuerdo entre EE.UU. e Irán desploma el crudo a mínimos de tres meses, pero el mercado se niega a eliminar por completo la prima de riesgo
El pacto entre Estados Unidos e Irán, que contempla la reapertura del estratégico Estrecho de Ormuz y la extensión de un alto el fuego, ha provocado un desplome del 5,4%
El reciente anuncio de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán, ratificado por el expresidente Donald Trump y funcionarios iraníes, ha generado un impacto inmediato y tangible en el mercado global de crudo. Los precios de referencia internacional, el Brent y el WTI, experimentaron caídas significativas. El Brent descendió un 5,4% para situarse en 82,61 dólares por barril, mientras que el WTI retrocedió a 80,50 dólares, alcanzando así sus niveles más bajos desde el 10 de marzo. Este movimiento bursátil refleja la rápida absorción de una parte considerable de la prima de guerra que había mantenido las cotizaciones por encima de los 100 dólares durante semanas.
El pacto, mediado por Pakistán a través de su primer ministro Shehbaz Sharif, incluye una extensión del alto el fuego por 60 días, con el objetivo declarado de negociar un fin permanente de las hostilidades. La firma formal de este memorando de entendimiento está prevista para el próximo viernes en Suiza. Para el mercado energético, el componente más relevante de este acuerdo es la reapertura del estratégico Estrecho de Ormuz, una vía marítima por la que transita cerca de una quinta parte del crudo mundial, así como el levantamiento del bloqueo naval impuesto por Estados Unidos sobre los puertos iraníes.
A pesar del fuerte descenso, el crudo no ha regresado a sus niveles previos al conflicto. Antes de las tensiones, el Brent se cotizaba alrededor de los 70 dólares. La diferencia de aproximadamente 13 dólares por barril entre el precio actual y ese nivel pre-conflicto no es un factor aleatorio, sino que mide con precisión la prima de riesgo que los inversores aún continúan descontando. Esta persistencia de una prima de riesgo contrasta notablemente con las expectativas que prevalecían a fines de abril, cuando el Brent alcanzó un máximo intradía de 126,41 dólares y se asumía un cierre prolongado del Estrecho de Ormuz.
Analistas de la industria ya están ajustando sus proyecciones. Goldman Sachs, por ejemplo, había revisado a la baja su estimación para el segundo trimestre del Brent, de 99 a 90 dólares, citando la disminución de la "prima de riesgo en el frente de la curva", y mantuvo su proyección para el tercer trimestre en 82 dólares. El precio spot actual de 82,61 dólares se alinea de manera prácticamente exacta con esta última estimación, lo que subraya la velocidad con la que el mercado ha reevaluado la situación y desmantelado un escenario de conflicto prolongado en apenas una semana.