Jesús Armas denuncia opacidad y fracaso en el proyecto hidroeléctrico Tocoma

El dirigente político Jesús Armas ha manifestado su preocupación por el proyecto hidroeléctrico Tocoma en Venezuela, afirmando que, catorce años después de su supuesta in

El proyecto hidroeléctrico Tocoma, una infraestructura clave para la red eléctrica venezolana, es objeto de una contundente denuncia por parte del dirigente político Jesús Armas. Según Armas, catorce años después de una supuesta inauguración, la central no produce ni un solo megavatio de los 2.160 proyectados. La situación es alarmante, ya que la inversión millonaria destinada a esta obra no se ha materializado en producción energética, dejando al país sin los beneficios esperados.

Las críticas de Armas se centran en la gestión y ejecución del acuerdo de Tocoma, que, según él, se llevó a cabo de manera opaca y sin el debido proceso legal. “Lo hacen a dedo, sin licitación pública y de espaldas a la gente”, manifestó el político, aludiendo a prácticas que sugieren irregularidades y falta de transparencia. Este tipo de proceder contrasta con los principios de buena gobernanza y eficiencia en la administración de los recursos públicos, especialmente en proyectos de infraestructura tan vitales.

El fracaso de Tocoma, que debía ser una pieza fundamental en la expansión de la capacidad de generación eléctrica de Venezuela, se suma a la crónica crisis energética que atraviesa el país. Mientras los ciudadanos padecen constantes fallas y racionamientos eléctricos, grandes proyectos como este permanecen estancados o incompletos. La paralización de la obra y la desaparición de los fondos, como señala Armas, representan no solo una pérdida económica, sino también un revés significativo para la estabilidad energética nacional.

La denuncia de Jesús Armas exige una rendición de cuentas sobre el destino de los recursos y las decisiones tomadas en torno al proyecto Tocoma. La falta de una licitación pública adecuada y la ejecución de acuerdos 'a dedo' plantean serias interrogantes sobre la corrupción y la ineficiencia en la administración pública venezolana. Este escenario subraya la urgencia de establecer mecanismos de control y transparencia para evitar que proyectos estratégicos continúen en el abandono y sin cumplir su objetivo de mejorar la calidad de vida de los venezolanos.