CGC da un giro a su estrategia: los activos de midstream que buscaba vender ahora anclan su nuevo proyecto de GNL

La compañía CGC, liderada por Hugo Eurnekian, ha revertido su estrategia respecto a sus activos de transporte de gas (midstream). Tras intentar vender su participación en

En un notable giro estratégico, la Compañía General de Combustibles (CGC), bajo la dirección de su presidente y director ejecutivo Hugo Eurnekian, ha redefinido el futuro de sus activos de midstream. Lo que hace un año era un mandato activo con el Citi para la desinversión de su participación en Transportadora Gas del Norte (TGN), hoy se presenta como la columna vertebral de un ambicioso proyecto de exportación de Gas Natural Licuado (GNL) denominado Janus, con destino al mercado asiático a través del Océano Pacífico. La presentación oficial de esta iniciativa tuvo lugar durante la reciente conferencia CERAWeek en Houston, marcando un antes y un después en la visión de la empresa.

Durante meses, la participación de CGC en TGN estuvo técnicamente en venta. La empresa había argumentado que los activos de transporte estaban geográficamente desvinculados de su negocio de producción, lo que dificultaba la visión de largo plazo y el enfoque en el upstream. Este proceso de desinversión, reportado en septiembre de 2024 y confirmado en marzo de 2025 con la firma de múltiples cartas de confidencialidad con potenciales compradores, no obtuvo una resolución pública conocida, dejando en el aire el destino de estos importantes activos de infraestructura.

Sin embargo, el panorama ha cambiado drásticamente debido a dos factores principales, según explicó Eurnekian en Houston. En primer lugar, el avance acelerado del desarrollo petrolero en Vaca Muerta está generando volúmenes cada vez mayores de gas asociado, cuya salida requiere una infraestructura de transporte robusta y eficiente. El control de esta infraestructura transfronteriza, como TGN y el gasoducto Gas Andes, se vuelve crucial para garantizar dicho acceso. En segundo lugar, la reconfiguración de los flujos energéticos globales, acentuada por conflictos geopolíticos, ha revalorizado el GNL argentino, transformándolo en un activo estratégico de diversificación para los compradores asiáticos. Este nuevo escenario de mercado ha convertido en financieramente viable un proyecto que, previamente, carecía de una demanda confirmada.

El proyecto Janus se concibe como un esquema 'brownfield', lo que significa que no parte de la construcción de infraestructura nueva, sino que capitaliza y optimiza los activos existentes. CGC posee una participación indirecta del 28% en TGN a través de Gasinvest, que a su vez controla el 56,35% de la transportista, y un 43,5% directo en Gas Andes Argentina y Gas Andes Chile. Estos activos, junto con la promesa de Vaca Muerta, se proyectan como un puente energético con "dos caras": una conectando la riqueza de hidrocarburos argentinos y la otra abriendo la puerta a los pujantes mercados de Asia por el Pacífico, simbolizando la dualidad del dios romano Jano.