El 90% de las Empresas Globales Prevé Electrificar sus Operaciones para 2035

Una nueva encuesta revela que el 90% de las empresas a nivel mundial planea electrificar sus operaciones para el año 2035. Esta acelerada transición se debe principalment

Un abrumador 90% de las empresas a nivel mundial anticipa la electrificación total o parcial de sus operaciones para el año 2035, según los resultados de una nueva encuesta publicada este lunes. Este masivo impulso hacia la electricidad se enmarca en un contexto de creciente inestabilidad geopolítica, la cual ha provocado fluctuaciones significativas y persistentes en el suministro y los precios de los combustibles fósiles, forzando a las organizaciones a buscar alternativas más estables y sostenibles.

El sondeo, conducido por la consultora Public First, abarcó economías clave y mercados emergentes, siendo comisionado por E3G, We Mean Business Coalition y Global Renewables Alliance. Realizado a finales de abril, el estudio encuestó a 1.994 directores ejecutivos, vicepresidentes, directores y gerentes de alto nivel de organizaciones medianas y grandes en 18 mercados distintos, buscando comprender su percepción y planes respecto a la electrificación de sus procesos.

La volatilidad del mercado de hidrocarburos, exacerbada por conflictos y tensiones internacionales, está redefiniendo las prioridades estratégicas del sector empresarial. Las empresas buscan reducir su dependencia de fuentes energéticas sujetas a vaivenes geopolíticos, optando por la electrificación como un camino hacia la resiliencia operativa y la mitigación de riesgos. Esto implica no solo una transformación en la matriz energética interna, sino también un estímulo para el desarrollo y la adopción de tecnologías limpias y redes eléctricas más robustas.

Este hallazgo subraya una tendencia global hacia la descarbonización y la transición energética, donde las energías renovables desempeñarán un papel fundamental. La inversión en infraestructura eléctrica, soluciones de almacenamiento y la integración de fuentes limpias se perfilan como elementos clave para el cumplimiento de estos objetivos empresariales. La electrificación de las operaciones no solo promete beneficios económicos a largo plazo, sino que también alinea a las empresas con los objetivos climáticos globales, redefiniendo el panorama energético y de negocios en las próximas décadas.