TGS estructura el Proyecto de Líquidos de Gas Natural (NGLs) en dos sociedades bajo el RIGI: Procesadora de Gas del Sur (PGS) asume Neuquén por US$1.100 millones y Midstream de Gas del Sur (MGS) Bahía Blanca por US$1.900 millones
Transportadora de Gas del Sur (TGS) ha estructurado su Proyecto Integral de Líquidos de Gas Natural (NGLs), valorado en US$3.000 millones, en dos Vehículos de Proyecto Ún
Transportadora de Gas del Sur (TGS) ha delineado la estructura final para su ambicioso Proyecto Integral de Líquidos de Gas Natural (NGLs), una inversión total de US$3.000 millones que se distribuirá estratégicamente en dos sociedades distintas. Este plan, que busca optimizar la gestión y el financiamiento de la obra, ha sido articulado bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), una figura clave en el marco regulatorio argentino para proyectos de gran envergadura. Las contrapartes que han rubricado los acuerdos comerciales incluyen a importantes actores de la industria como YPF S.A., Pluspetrol S.A., Pluspetrol Cuenca Neuquina S.R.L. y Chevron Argentina S.R.L., consolidando así el respaldo de múltiples empresas del sector.
La arquitectura del proyecto se basa en la creación de dos Vehículos de Proyecto Único (VPU), constituidos como sociedades anónimas subsidiarias plenas: Procesadora de Gas del Sur S.A. (PGS) y Midstream de Gas del Sur S.A. (MGS). Esta modalidad de VPU es un requisito del RIGI y permite que cada sociedad se dedique exclusivamente a un proyecto específico, beneficiándose de una estabilidad fiscal y aduanera por 30 años, libre disponibilidad de divisas y significativas rebajas impositivas. La ventaja principal de este esquema es la capacidad de obtener financiamiento basado en el flujo de caja del proyecto en sí, sin afectar el balance de la empresa matriz, lo que facilita enormemente la captación de capital necesario para obras de esta magnitud.
Procesadora de Gas del Sur (PGS) se encargará de la porción neuquina del proyecto, que representa una inversión de US$1.100 millones. Sus responsabilidades incluyen la construcción y operación de un gasoducto de segregación de aproximadamente 100 kilómetros, diseñado para separar el gas rico antes de su procesamiento. Además, PGS gestionará una planta en Tratayén con una capacidad estimada de 43 millones de metros cúbicos diarios, donde se extraerán productos esenciales como propano, butano y gasolina natural. Los componentes residuales, metano y etano, serán reutilizados o transportados, demostrando la complejidad y eficiencia de esta fase del proyecto.
Por su parte, Midstream de Gas del Sur (MGS) asumirá la inversión de US$1.900 millones destinada a la infraestructura en Bahía Blanca. Esta sociedad será responsable de un poliducto de 577 kilómetros, que conectará las operaciones de Neuquén con la terminal de Puerto Galván. La terminal desempeñará un papel crucial en el almacenamiento y exportación de los líquidos de gas natural procesados. La división estratégica de roles entre PGS y MGS no solo optimiza la ejecución de cada fase, sino que también maximiza los beneficios del RIGI, consolidando una infraestructura energética vital para Argentina y la región, impulsando la capacidad de procesamiento y exportación de hidrocarburos no convencionales de Vaca Muerta.