Academia de Ciencias Económicas exige transparencia en reestructuración de deuda externa venezolana
La Academia Nacional de Ciencias Económicas (ANCE) ha manifestado su preocupación por el inicio del proceso de reestructuración de la deuda externa venezolana, calificand
La Academia Nacional de Ciencias Económicas (ANCE) ha emitido un comunicado crucial en el que aborda el proceso de reestructuración de la deuda externa venezolana. La institución académica subraya la complejidad de este desafío, recordando que Venezuela ha estado en una situación de impago desde noviembre de 2017. Este escenario ha generado un clima de incertidumbre económica que persiste y afecta profundamente las perspectivas de desarrollo de la nación sudamericana.
En su pronunciamiento, difundido el 12 de junio, la ANCE insiste en la importancia de una negociación que se lleve a cabo en términos favorables para el país y, fundamentalmente, con una transparencia absoluta. Los expertos económicos advierten que, sin estas condiciones, Venezuela corre el riesgo de permanecer en un prolongado aislamiento financiero internacional, lo cual impediría el acceso a nuevos créditos e inversiones cruciales para su reactivación económica y social.
La deuda externa venezolana es un entramado complejo que incluye no solo bonos soberanos, sino también obligaciones significativas de empresas estatales clave, siendo Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) una de las principales. La reestructuración de esta deuda impacta directamente la capacidad de la principal industria del país para operar, mantener y expandir su infraestructura, vital para la producción de petróleo y gas, pilares de la economía venezolana. La opacidad en este proceso podría ahuyentar a posibles inversores y socios estratégicos en el sector energético.
Para la ANCE, la transparencia no es solo un requisito ético, sino una condición indispensable para generar confianza tanto a nivel interno como externo. Una negociación clara y equitativa es fundamental para desbloquear el potencial económico de Venezuela, atraer el capital necesario para la recuperación de sus sectores productivos, incluido el energético, y asegurar una senda de crecimiento sostenible a largo plazo que beneficie a toda la población. El futuro económico del país depende, en gran medida, de cómo se gestione este delicado proceso.