Denuncian irregularidades en la distribución de gasolina subsidiada en Falcón, Venezuela

Usuarios de una estación de servicio en Puerta Maraven, municipio Carirubana, estado Falcón, han alzado su voz para denunciar irregularidades y presunto desvío en la vent

Los habitantes del estado Falcón, específicamente los usuarios de la estación de servicios Texaco, ubicada en Puerta Maraven, municipio Carirubana, han manifestado su indignación este 12 de junio por las presuntas irregularidades en la distribución de gasolina subsidiada. Las denuncias giran en torno a lo que coloquialmente describen como prácticas de "negreo", refiriéndose al trato desigual y la supuesta desviación del combustible que debería ser destinado al público general bajo el esquema de subsidio.

Los ciudadanos explican que, mientras ellos deben enfrentar largas horas de espera en las filas para surtir sus vehículos, una porción significativa del combustible parece ser destinada a otros fines o vendida de manera preferencial, dejando a los usuarios habituales en desventaja. Esta situación no solo genera frustración y pérdida de tiempo, sino que también alimenta un mercado informal de combustible donde los precios son considerablemente más altos, exacerbando la carga económica para las familias falconianas.

Este escenario se suma a una problemática recurrente en diversas regiones de Venezuela, donde la escasez y las fallas en la cadena de distribución de combustible han sido una constante durante años. A pesar de ser un país con vastas reservas petroleras, la población enfrenta dificultades para acceder a la gasolina, un insumo vital para la movilidad y la economía local. Las deficiencias en la logística, el mantenimiento de la infraestructura y, según las denuncias, la corrupción, contribuyen a la precariedad del suministro.

Ante esta situación, los afectados hacen un llamado a las autoridades competentes, incluyendo a Petróleos de Venezuela (PDVSA) y a los organismos de seguridad, para que investiguen a fondo estas denuncias. La comunidad exige transparencia y la implementación de medidas efectivas que garanticen una distribución justa y equitativa de la gasolina subsidiada, asegurando que el recurso llegue a quienes realmente lo necesitan y se eliminen las prácticas ilícitas que distorsionan el mercado.