India Acusa a Occidente de Doble Rasero por Sanciones Petroleras de EE. UU. a Rusia

El Ministro de Asuntos Exteriores de India, S. Jaishankar, ha criticado a las naciones occidentales por su "doble rasero" respecto a las sanciones petroleras de EE. UU. a

El Ministro de Asuntos Exteriores de India, S. Jaishankar, ha emitido una contundente crítica a las naciones occidentales, acusándolas de aplicar un "doble rasero" en su política de sanciones contra el petróleo ruso. Sus declaraciones, realizadas el pasado viernes, ponen de manifiesto la inconsistencia de la posición estadounidense respecto a las compras de crudo ruso por parte de India, subrayando las fluctuaciones en las directrices de Washington sobre estas transacciones.

La controversia se remonta al año 2022, cuando Estados Unidos y la Unión Europea impusieron severas sanciones a Moscú en respuesta a la invasión de Ucrania. Fue en ese momento que, según Jaishankar, el propio gobierno estadounidense instó específicamente a India a recurrir a las fuentes de petróleo ruso. Esta directriz se produjo mientras Washington intentaba aislar a Moscú de los mercados occidentales, buscando asegurar el suministro global y evitar un colapso de precios.

Cuatro años después de aquel giro estratégico, la situación ha evolucionado significativamente. India se ha transformado en uno de los principales compradores de crudo ruso a nivel mundial, consolidando una relación comercial que ha posicionado a Rusia como el mayor proveedor de petróleo del país asiático. Este escenario actual contrasta con las expectativas iniciales de las sanciones occidentales, que buscaban reducir drásticamente los ingresos energéticos de Rusia.

Las declaraciones de Jaishankar no solo resaltan la hipocresía percibida en la diplomacia energética occidental, sino que también reflejan la pragmática política exterior india, que prioriza sus intereses de seguridad energética. La capacidad de India para navegar las complejidades de las sanciones internacionales y asegurar el suministro de energía a precios competitivos subraya las limitaciones de las políticas de presión unidireccional en un mercado global cada vez más interconectado y multipolar, poniendo en tela de juicio la coherencia de las grandes potencias en la aplicación de sus propias normativas.