Parque petrolero de Amuay cumple casi dos meses sin suministro de agua y PDVSA no responde
Residentes del parque petrolero de Amuay, incluyendo jubilados de la industria, han denunciado una severa escasez de agua que se extiende por casi dos meses. La situación
El parque petrolero de Amuay, una región vital para la infraestructura energética de Venezuela, enfrenta una grave crisis hídrica que ha dejado a sus habitantes sin suministro de agua potable por cerca de dos meses. Esta prolongada interrupción ha afectado severamente la vida cotidiana de las comunidades, incluyendo a numerosos jubilados y trabajadores activos de la industria petrolera, quienes han expresado su profunda frustración y desamparo ante la situación.
Vecinos de la Península de Paraguaná, donde se ubica este importante complejo, han descrito las condiciones como insostenibles. Omar Alejandro Vargas, un jubilado de la industria, relató la dura realidad que viven: "Como camellos nos tienen", una frase que refleja el extremo esfuerzo que deben realizar para conseguir el vital líquido, que a menudo implica la compra de agua a precios elevados o la recolección de pequeñas cantidades de fuentes inciertas, poniendo en riesgo la salud pública.
La preocupación se intensifica ante la aparente inacción y falta de comunicación por parte de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), la empresa estatal encargada de la gestión de la infraestructura y servicios en la zona. La ausencia de una respuesta oficial o de un plan de contingencia ha agudizado el descontento, dejando a los residentes sin expectativas claras de cuándo se restablecerá el servicio básico. Esta falta de atención subraya los desafíos persistentes en la gestión de servicios fundamentales en regiones estratégicas para la producción nacional.
Esta crisis hídrica no solo impacta la dignidad y el bienestar de los habitantes de Amuay, sino que también pone de manifiesto las deficiencias en el mantenimiento y la operación de las infraestructuras de servicios en áreas asociadas a la industria petrolera. La incapacidad de garantizar un suministro básico de agua en un "parque petrolero" tan relevante como Amuay sugiere problemas más profundos en la capacidad operativa y de gestión de PDVSA, lo que podría tener implicaciones a largo plazo para la estabilidad de sus operaciones y la moral de su fuerza laboral.