TGN buscará definir antes de fin de año la inversión para construir un gasoducto estratégico entre Neuquén y Córdoba
Transportadora Gas del Norte (TGN) busca tomar en la segunda mitad de este año la decisión final de inversión (FID) para un nuevo gasoducto entre Neuquén y Córdoba. Este
Transportadora Gas del Norte (TGN) avanza en la evaluación de un ambicioso proyecto de infraestructura que busca transformar la capacidad de transporte de gas natural en Argentina. La compañía se ha propuesto definir, antes de finalizar este año, la Decisión Final de Inversión (FID) para la construcción de un gasoducto estratégico que conectará la provincia de Neuquén con Córdoba. Este ducto es considerado vital para evacuar un mayor volumen de gas desde el yacimiento no convencional de Vaca Muerta, uno de los reservorios de shale gas más importantes del mundo y motor de la producción energética argentina.
El yacimiento de Vaca Muerta, ubicado mayormente en Neuquén, representa una fuente inmensa de recursos energéticos para Argentina y la región. Sin embargo, su potencial ha estado parcialmente limitado por la infraestructura de transporte existente, que a menudo opera al límite de su capacidad. La concreción de este nuevo gasoducto es crucial para liberar ese potencial, permitiendo a las empresas productoras inyectar más gas al sistema y satisfacer la creciente demanda interna, así como proyectar futuras exportaciones a países vecinos, consolidando a Argentina como un proveedor energético regional.
La viabilidad financiera del proyecto depende directamente de alcanzar una demanda contractual de gas suficiente que justifique la cuantiosa inversión necesaria. TGN está trabajando activamente en asegurar los acuerdos de compra de gas a largo plazo con grandes consumidores, tanto industriales como de generación eléctrica, lo que es un paso fundamental antes de proceder con la construcción. Este proceso de estructuración de la demanda es complejo, pero es el pilar sobre el cual se sustenta la materialización de infraestructuras de esta envergadura.
De concretarse, el gasoducto no solo fortalecerá la matriz energética argentina, incrementando la seguridad del suministro y reduciendo la necesidad de importaciones, sino que también impulsará el desarrollo económico regional. Se espera que genere empleo calificado, atraiga inversiones adicionales en la cadena de valor del gas y contribuya a la diversificación de la economía local. La decisión de inversión final de TGN marcará un hito en la expansión de la infraestructura gasífera del país, consolidando a Vaca Muerta como un polo energético de relevancia global y asegurando el suministro energético para las próximas décadas.