Gas en invierno: la secretaria Tettamanti enfatiza la comercialización privada y exhorta al sector a "salir a jugar"
La secretaria de Energía de Argentina, María Tettamanti, delineó la estrategia para el abastecimiento de gas en invierno, enfocándose en la comercialización privada y la
La secretaria de Energía de Argentina, María Tettamanti, repasó sus directrices para asegurar el abastecimiento de gas durante la próxima temporada invernal, enviando un mensaje claro al sector: la capacidad física del sistema es prácticamente la misma que la del año pasado, pero el cambio fundamental radica en la gestión de la comercialización, la cual se trasladará crecientemente al ámbito privado, con precios determinados por la competencia y no por fijaciones estatales. Sus declaraciones, desglosadas por temas, trazan la hoja de ruta oficial para un periodo en el que la demanda residencial volverá a presionar un sistema de transporte sin holguras, con picos nacionales cercanos a los 180 millones de metros cúbicos diarios.
Respecto al abastecimiento invernal, la funcionaria detalló que el país cuenta con la misma capacidad de transporte, el mismo volumen de gas y la misma cantidad de buques de Gas Natural Licuado (GNL) para regasificación que en el ciclo anterior. La diferencia clave, según Tettamanti, reside en la gestión de la comercialización, que el Gobierno considera posible y deseable en manos privadas. Fue precisa sobre el rol de cada actor: el Estado debe asegurar el cumplimiento de las normativas, mientras que el sector privado, conociendo estas reglas, “tiene que jugar”. Añadió que la energía no se administra a corto plazo y que las normativas para el próximo ciclo ya están definidas, en línea con su objetivo de pasar de la emergencia crónica a la normalidad regulatoria.
La secretaria enfatizó que las reglas del juego para el año venidero ya están establecidas y que las empresas deben activarse. Vinculó además la eficiencia del sector a una condición esencial: que los precios reflejen los costos reales. Esto, según explicó, permitirá que el sector privado tome decisiones informadas sobre cuánto comprar y consumir, optimizando el uso de los recursos y fomentando una mayor transparencia en el mercado energético.
En cuanto a la importación de GNL, Tettamanti subrayó que la regasificación “alguien la paga” y que, cuando el Estado subsidia, no solo se diluye la responsabilidad del costo, sino que tampoco se emiten las señales económicas adecuadas al mercado. Por lo tanto, instó al sector privado a interpretar estas señales y a tomar las mejores decisiones según su situación particular. Esta definición se enmarca en un esquema que busca eliminar los subsidios y fomentar la auto-suficiencia del sector privado en la gestión de sus necesidades energéticas.