Fedecámaras: Apagones eléctricos contribuyen a la ociosidad del 46% de la capacidad industrial en Venezuela
La encuesta de Fedecámaras para el primer trimestre de 2026 destaca que los apagones eléctricos, junto al bajo consumo y la brecha cambiaria, mantienen inoperante el 46,4
La Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras) ha divulgado los resultados de su Encuesta Cualitativa a Cámaras Empresariales, revelando un panorama desafiante para la actividad económica del país. Según el informe, durante el primer trimestre de 2026, el salario promedio en el sector privado se situó en apenas 283 dólares mensuales. No obstante, el estudio subraya que esta precariedad salarial, que incide directamente en el bajo consumo, se ve agravada por otros factores que impiden la plena operatividad del tejido productivo nacional.
Un hallazgo crucial para el sector energético es que los recurrentes apagones eléctricos representan una de las principales causas de la inactividad en la capacidad instalada del país. Fedecámaras advierte que las interrupciones del suministro eléctrico, junto a la brecha cambiaria, contribuyen significativamente a que el 46,4% de la capacidad industrial de Venezuela se encuentre ociosa. Esta situación refleja no solo una deficiencia crónica en la infraestructura de generación y distribución eléctrica, sino también un aumento en los costos operativos para las empresas que deben recurrir a fuentes de energía alternativas, a menudo más costosas y menos eficientes.
La dependencia de generadores diésel o la interrupción forzosa de la producción debido a la falta de electricidad frena cualquier intento de recuperación económica y modernización industrial. Los apagones no solo afectan la producción, sino que también dañan equipos, interrumpen cadenas de suministro y reducen la competitividad de las empresas venezolanas. Este factor energético se combina con un bajo consumo generalizado, producto de los ingresos salariales insuficientes que limitan la demanda interna, creando un círculo vicioso que dificulta la expansión y la inversión en el sector productivo.
El informe de Fedecámaras enfatiza la urgencia de abordar estas problemáticas estructurales para reactivar la economía venezolana. La estabilización del suministro eléctrico es fundamental para restaurar la confianza empresarial y permitir que las industrias operen a su máxima capacidad, impulsando así el empleo y el crecimiento económico. La superación de la precariedad salarial y la brecha cambiaria, de la mano con una robusta política energética, son pilares indispensables para sacar al país de la profunda recesión y aprovechar su potencial productivo.