Interrupción del suministro eléctrico por Petroboscán pone en riesgo la producción ganadera en La Cañada, Zulia

La empresa Petroboscán ha suspendido el suministro eléctrico a unidades de producción ganadera en el municipio La Cañada, estado Zulia, poniendo en grave riesgo esta acti

La producción ganadera en el municipio La Cañada de Urdaneta, ubicado en el estado Zulia, Venezuela, se encuentra en una situación crítica tras la decisión de la empresa Petroboscán de cortar el suministro eléctrico a las unidades de producción de la zona. Esta medida ha dejado a los productores sin la energía necesaria para operar sus sistemas, amenazando la sostenibilidad de una de las principales actividades económicas de la región y la seguridad alimentaria local.

Petroboscán, una compañía con operaciones en el sector petrolero, mantenía un convenio vigente por más de tres décadas para proveer electricidad a estas unidades productivas. Este acuerdo, consolidado a lo largo de los años, había sido un pilar fundamental para el desarrollo y mantenimiento de las actividades ganaderas en La Cañada, permitiendo a los productores contar con una fuente de energía estable para sus labores diarias, desde el bombeo de agua hasta la refrigeración de productos lácteos.

Las consecuencias de esta interrupción son inmediatas y devastadoras para el sector ganadero. La falta de electricidad impide el funcionamiento de equipos esenciales como ordeñadoras mecánicas, sistemas de bombeo de agua para abrevaderos, refrigeradores para la conservación de leche y productos cárnicos, y la maquinaria para la preparación de alimentos concentrados. Esto no solo genera pérdidas económicas significativas por la interrupción de la producción y el deterioro de bienes, sino que también pone en peligro la salud y bienestar de los animales y la calidad de los productos finales.

La comunidad de La Cañada y los productores afectados hacen un llamado urgente a las autoridades competentes y a la propia empresa Petroboscán para que se reestablezca el servicio eléctrico de manera inmediata. La resolución de esta crisis es crucial no solo para salvaguardar la producción ganadera local, sino también para asegurar la estabilidad económica de la región y garantizar el acceso a alimentos para la población, evidenciando una vez más la interdependencia entre la infraestructura energética y la vitalidad de los sectores productivos.