La demanda de combustibles de la India disminuye un 6.5%; el consumo de GLP se desploma un 20%

La demanda general de combustibles en la India cayó un 6.5% en mayo respecto al año anterior, con un marcado descenso del 20% en el consumo de gas licuado de petróleo (GL

La demanda de combustibles en la India experimentó una notable contracción del 6.5% en mayo en comparación con el mismo periodo del año anterior. Esta caída general se vio significativamente influenciada por una drástica reducción del 20% en el consumo de gas licuado de petróleo (GLP), un insumo vital tanto para el sector doméstico de cocina como para la industria. La principal causa detrás de este descenso es la persistencia del conflicto en Irán, que ha generado interrupciones en el suministro desde Medio Oriente y, consecuentemente, un aumento en los precios de los combustibles dentro del país.

Según datos oficiales del ministerio de petróleo de la India, la disminución general del 6.5% fue arrastrada principalmente por menores ventas de gasolina. Específicamente, el consumo de gasolina cayó un 6.1% en mayo en comparación con el mes de abril. En contraste, el consumo de diésel, un combustible crucial para el transporte y la agricultura, mostró un leve repunte del 1.6% en el mismo periodo interanual, lo que sugiere una dinámica de consumo diferenciada entre los distintos tipos de derivados del petróleo.

El impacto del conflicto en Irán resalta la vulnerabilidad de mercados importadores como la India a las tensiones geopolíticas en regiones productoras clave. Las interrupciones en las cadenas de suministro desde Medio Oriente no solo encarecen la importación de crudo y productos refinados, sino que también pueden llevar a una escasez localizada o a la necesidad de diversificar las fuentes de aprovisionamiento, a menudo a un costo mayor. Este escenario de precios elevados y suministro incierto repercute directamente en la economía india, afectando tanto a los consumidores finales como a las empresas dependientes de estos insumos energéticos.

La persistente presión sobre los precios y el suministro de combustibles plantea desafíos significativos para la política energética y económica de la India. El gobierno podría verse en la necesidad de implementar medidas para mitigar el impacto en la inflación y en el poder adquisitivo de la población, al tiempo que busca fortalecer la seguridad energética a largo plazo. La situación subraya la interconexión de los mercados globales de energía y cómo los eventos geopolíticos pueden tener efectos cascada en la demanda y los patrones de consumo a nivel mundial.