Los 65 Bancos Más Grandes del Mundo Inyectaron $906 Mil Millones en Combustibles Fósiles el Último Año
Los 65 bancos más grandes del mundo incrementaron su financiamiento a los combustibles fósiles en un 8% durante el último año analizado, alcanzando un total de $906 mil m
Las principales instituciones financieras a nivel global continúan canalizando vastas sumas de dinero hacia la industria de los combustibles fósiles, contraviniendo los objetivos de mitigación del cambio climático. Durante el último año analizado, los 65 bancos más grandes del mundo elevaron su financiamiento a empresas de petróleo, gas natural y carbón en un 8% respecto al período anterior, totalizando una impresionante cifra de $906 mil millones. Esta inyección de capital se produce en un contexto donde las políticas climáticas a menudo enfrentan resistencias o retrocesos, particularmente evidenciados en las prácticas bancarias de Estados Unidos y Japón.
Desde la firma del Acuerdo de París en 2015, un hito crucial en la lucha contra el calentamiento global, estas mismas 65 entidades bancarias han provisto un financiamiento acumulado de $8.7 billones para las operaciones de petróleo, gas natural y carbón. Esta alarmante tendencia ha sido puesta de manifiesto en el informe anual "Banking on Climate Chaos", elaborado por diversas organizaciones ambientalistas y coordinado por Rainforest Action Network. El informe subraya que el año pasado marcó el segundo período consecutivo en el que se observa un aumento en esta clase de financiamiento.
El análisis detalla que la mayor parte de este incremento proviene de bancos con sede en Estados Unidos y Japón, lo que sugiere una desconexión entre los compromisos públicos de sostenibilidad y las decisiones de inversión reales. Mientras la comunidad internacional busca acelerar la transición energética y reducir las emisiones, la continuidad y expansión del financiamiento a proyectos fósiles por parte de la banca global plantea serios interrogantes sobre la viabilidad de alcanzar las metas climáticas establecidas.
Esta persistente inyección de capital en el sector de los combustibles fósiles no solo impulsa la expansión de industrias altamente contaminantes, sino que también crea una dependencia económica que dificulta la adopción a gran escala de energías renovables. Los hallazgos del informe "Banking on Climate Chaos" sirven como un llamado de atención urgente para que los actores financieros globales reevalúen sus carteras de inversión y alineen sus estrategias con un futuro más sostenible y descarbonizado.