Plan Andes: Venoil expande operaciones en el sur de Mendoza y consolida el mapa de operadores provinciales
La provincia de Mendoza ha autorizado la cesión del 100% de las participaciones de YPF en las concesiones de explotación Cerro Fortunoso y Valle del Río Grande a Venoil,
En un movimiento estratégico que redefine el panorama petrolero del sur de Mendoza, la Dirección de Hidrocarburos del Ministerio de Energía y Ambiente provincial ha autorizado la cesión de la totalidad de las participaciones de YPF en las concesiones de explotación de Cerro Fortunoso y Valle del Río Grande, ubicadas en el departamento de Malargüe, a favor de la empresa Venoil. Esta medida se inscribe en el ambicioso 'Plan Andes' de YPF, diseñado para la desinversión en activos de producción convencional y la concentración de recursos en el desarrollo de sus operaciones no convencionales en Vaca Muerta.
Venoil no es un actor nuevo en la provincia, ya que gestiona con éxito las áreas Piedras Coloradas y Cacheuta. Con la adición de los yacimientos de Malargüe, esta operadora de capital local fortalece su presencia en el sector, consolidando una estrategia de crecimiento basada en la adquisición de activos maduros que las grandes petroleras buscan desinvertir. La provincia, previo a la aprobación, realizó una exhaustiva evaluación de la capacidad legal, técnica y económico-financiera de Venoil, garantizando la solvencia para asumir las nuevas responsabilidades.
La autorización, sin embargo, no es incondicional. La resolución provincial preserva expresamente las facultades de control y fiscalización del estado mendocino, y lo que es crucial, mantiene la responsabilidad solidaria entre YPF y Venoil respecto al abandono de pozos y el saneamiento de cualquier pasivo ambiental generado antes de la cesión. El texto legal advierte que ninguna cláusula privada entre las empresas podrá limitar estas obligaciones, un punto de vital importancia en yacimientos con décadas de explotación donde la gestión ambiental es tan relevante como la producción.
Además, la transferencia está sujeta a un plazo de cuatro meses, dentro del cual ambas compañías deben formalizar la escritura pública definitiva e inscribirla para que la operación adquiera plena vigencia. El pedido de prórroga por diez años de las concesiones, solicitado conjuntamente por YPF y Venoil, ha quedado para una instancia posterior. Esta decisión refleja la cautela de la provincia, que prioriza el ordenamiento del traspaso antes de abordar cualquier extensión de los plazos de explotación, asegurando así una transición transparente y controlada.