Exigen decreto de exención tributaria ante asfixia fiscal y crisis eléctrica en Maturín
El dirigente opositor Ángel Aristimuño ha exigido un decreto de exención tributaria para el estado Monagas. Esta medida busca aliviar la "asfixia fiscal" y mitigar el imp
En medio de una profunda preocupación por la situación económica y de servicios públicos en Maturín, el dirigente opositor del estado Monagas, Ángel Aristimuño, ha levantado la voz para solicitar un decreto de exención tributaria. La exigencia se fundamenta en lo que Aristimuño describe como una "asfixia fiscal" que, combinada con la persistente crisis eléctrica, está llevando a la capital monaguense y a sus habitantes al límite de su capacidad económica y operativa. La propuesta busca ofrecer un respiro a los ciudadanos y comerciantes que enfrentan un entorno cada vez más desafiante.
La "asfixia fiscal" a la que hace referencia el líder opositor se manifiesta en una carga impositiva municipal y estatal que muchos perciben como insostenible, especialmente en un contexto de contracción económica y baja productividad. Empresarios locales y pequeños comerciantes han expresado en diversas ocasiones las dificultades para mantenerse a flote debido a los altos costos operativos, la escasez de insumos y la caída del poder adquisitivo de los consumidores, a lo que se suma ahora la presión de impuestos y tasas. Esta situación ha provocado cierres de negocios y una disminución en la inversión, lo que agrava aún más el panorama económico de la región.
Paralelamente, la crisis eléctrica constituye uno de los problemas más acuciantes para la población de Maturín y, en general, para Venezuela. Los cortes de energía, que a menudo son prolongados e impredecibles, no solo interrumpen la vida cotidiana de las familias, afectando el acceso a servicios básicos y la seguridad, sino que también paralizan la actividad productiva. La falta de un suministro eléctrico confiable impacta directamente en la capacidad de las empresas para operar, generar ingresos y mantener empleos, erosionando la infraestructura económica y la confianza de los inversores en la región.
Ante este escenario dual de presión fiscal y colapso de servicios esenciales, Aristimuño y otros actores de la sociedad civil instan a las autoridades a tomar medidas urgentes. Un decreto de exención tributaria, según sus defensores, permitiría a las empresas y ciudadanos destinar recursos a la adaptación a la crisis eléctrica, como la adquisición de plantas eléctricas o sistemas de respaldo, y a reactivar la economía local. La medida sería un paliativo crucial para mitigar los efectos devastadores de la actual coyuntura, buscando estabilidad y una mejora en la calidad de vida de los habitantes de Maturín.