Argentina: Comité RIGI aprueba Gasoducto San Matías, consolidando la cadena de exportación de GNL con estabilidad fiscal por 30 años

El Comité Evaluador del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) de Argentina aprobó el Gasoducto San Matías, una infraestructura crucial para el proyecto de

El Comité Evaluador de Proyectos del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) de Argentina ha dado luz verde al Gasoducto San Matías, una pieza fundamental en la estrategia de exportación de Gas Natural Licuado (GNL) que impulsa Southern Energy S.A. (SESA). Esta obra, que demandará una inversión de 1.300 millones de dólares, permitirá el transporte de 27 millones de metros cúbicos diarios (MMm³/d) de gas natural desde Tratayén, en Neuquén, hasta el Golfo San Matías, en Río Negro, consolidando un corredor energético vital para el país.

La decisión del Comité RIGI confiere al Gasoducto San Matías una serie de beneficios regulatorios y fiscales esenciales para su viabilidad a largo plazo. Entre ellos destacan la estabilidad fiscal y regulatoria por un periodo de 30 años, la eliminación de retenciones a las exportaciones, la exención del Impuesto al Valor Agregado (IVA) para las inversiones de capital y la supresión de aranceles a la importación de bienes. Esta es la segunda componente del proyecto SESA en ingresar al RIGI, después de que las unidades flotantes de licuefacción (FLNG) obtuvieran la aprobación en julio de 2025, lo que garantiza que toda la cadena de valor de exportación de GNL de SESA esté amparada bajo este marco de incentivos.

El anuncio, comunicado por el ministro de Economía, Luis Caputo, a través de sus redes sociales, subraya la importancia estratégica de este gasoducto no solo para SESA, sino para el posicionamiento de Argentina como un actor relevante en el mercado global de GNL. El proyecto representa un avance significativo para el aprovechamiento de las vastas reservas de Vaca Muerta, transformando el potencial gasífero del país en una fuente de divisas y desarrollo económico. La capacidad de exportar gas licuado abre nuevas oportunidades para la balanza comercial energética de Argentina, mitigando la dependencia de importaciones y fortaleciendo la economía nacional.

La obra ya cuenta con un cronograma definido y los actores clave para su ejecución. La construcción civil ha sido adjudicada a una unión transitoria de empresas conformada por la argentina Víctor Contreras y la italiana Sicim. Asimismo, los caños para el ducto fueron asignados en enero a la compañía india Welspun, evidenciando el carácter internacional de este megaproyecto. La aprobación del Gasoducto San Matías no solo asegura la infraestructura de transporte, sino que cierra el círculo regulatorio y de inversión para una de las iniciativas energéticas más ambiciosas de Argentina en la última década.