Con la compra de Raízen, Mercuria completa el "modelo YPF": del shale de Vaca Muerta directo al surtidor

Mercuria Energy Group ha completado la adquisición del negocio de downstream de Raízen en Argentina por $1.420 millones, consolidando una estructura plenamente integrada.

El panorama energético latinoamericano presenció un movimiento estratégico de gran calado con la confirmación de la adquisición, por parte de Mercuria Energy Group, del negocio de downstream de Raízen en Argentina. Este acuerdo vinculante, valorado en aproximadamente 1.420 millones de dólares, marca un hito en la configuración del sector petrolero privado, al permitir a Mercuria replicar un modelo de integración vertical que recuerda al esquema tradicional de YPF. La transacción, anunciada el 4 de junio, fue formalizada a través de Latam Downstream Holdings y Silver Projects I, sociedades controladas por Mercuria, y subraya la creciente ambición de los actores privados en mercados clave de la región.

La compra abarca la totalidad del negocio de Raízen en Argentina, sumando a la infraestructura de Mercuria activos cruciales para la cadena de valor energética. Entre estos se destacan la refinería de Dock Sud, una planta de lubricantes estratégicamente ubicada en la Ciudad de Buenos Aires, dos aeroplantas en Ezeiza y Aeroparque, y dos terminales de combustibles en Arroyo Seco y Santa Fe. Adicionalmente, Mercuria ahora gestionará una vasta red de 894 estaciones de servicio que operan bajo la reconocida marca Shell. La refinería de Dock Sud, con una capacidad nominal cercana a los 100.000 barriles por día, es un activo fundamental que procesa aproximadamente el 14% de los combustibles del país, capaz de trabajar con crudos locales e importados y cumpliendo la norma Euro 5.

El verdadero impacto de esta operación reside en la consolidación de un modelo de negocio integral, donde Mercuria, en sociedad con el empresario José Luis Manzano y su grupo Integra Capital, une el upstream y el downstream bajo un mismo paraguas accionario. Previamente, Mercuria ya controlaba la producción de shale a través de Phoenix Global Resources en las ricas cuencas de Neuquén y Río Negro, particularmente en Vaca Muerta. Con la adquisición de los activos de Raízen, la compañía ahora cubre los tres eslabones esenciales de la cadena petrolera: exploración y producción (E&P), refinación y la comercialización minorista a través de la red de estaciones de servicio. Esta estructura convierte a la sociedad en la primera petrolera privada plenamente integrada en el ciclo no convencional de Argentina.

La estrategia de Mercuria de integrar verticalmente sus operaciones, desde el pozo de Vaca Muerta hasta el surtidor de Shell, posiciona a la empresa como un actor dominante y con una resiliencia considerable en el mercado energético argentino. Esta integración no solo optimiza la logística y reduce los costos operativos, sino que también otorga un control total sobre la calidad y el suministro de productos a los consumidores finales. El "modelo YPF", ahora en manos privadas, representa un cambio significativo en la dinámica competitiva del país, proyectando a Mercuria como un referente en la explotación y comercialización de hidrocarburos no convencionales, y consolidando su influencia en la estabilidad y el desarrollo del sector energético regional.