Día Mundial del Ambiente: Exigen en Venezuela la Protección de los Derechos Humanos Ambientales

En el marco del Día Mundial del Ambiente, la organización no gubernamental Clima 21 instó al Estado venezolano a garantizar la protección de los derechos humanos ambienta

Este viernes 5 de junio, al conmemorarse el Día Mundial del Ambiente, fecha establecida por las Naciones Unidas en 1972, la organización no gubernamental venezolana Clima 21 lanzó un llamado urgente al Estado. La ONG exigió la protección efectiva de los derechos humanos ambientales de toda la población, destacando la necesidad de un compromiso gubernamental serio para salvaguardar el entorno natural del país y, con ello, la salud y el bienestar de sus habitantes.

La relevancia de esta exigencia es particularmente aguda en Venezuela, donde décadas de explotación intensiva de petróleo y gas, sumadas a la reciente expansión de la minería, especialmente en el Arco Minero del Orinoco, han generado impactos ambientales y sociales devastadores. La contaminación de cuerpos de agua, la deforestación de vastas extensiones de selva, la pérdida de biodiversidad y la afectación de comunidades indígenas y locales son algunas de las consecuencias directas de estas actividades extractivas, que atentan contra el derecho a un ambiente sano.

Clima 21, reconocida por su labor de investigación, educación y defensa del ambiente, subraya la responsabilidad del Estado no solo como regulador, sino también como actor principal en muchas de estas industrias a través de empresas estatales como PDVSA o la Corporación Venezolana de Minería. Esta dualidad presenta un desafío significativo para la gobernanza ambiental y la rendición de cuentas, haciendo que el papel de las organizaciones de la sociedad civil sea aún más vital para documentar los daños, sensibilizar a la población y presionar por cambios normativos y de gestión.

La protección de los derechos humanos ambientales es una piedra angular para cualquier modelo de desarrollo sostenible. Implica garantizar el acceso a agua potable, aire limpio y ecosistemas funcionales, elementos esenciales para la vida. Las demandas de Clima 21 no solo buscan mitigar los daños actuales, sino también sentar las bases para una política energética y extractiva más responsable, que integre la sostenibilidad y el respeto por los derechos humanos como pilares fundamentales, impactando directamente las decisiones de inversión y operación en el sector energético y minero venezolano a largo plazo.