Martín Brandi, CEO de PCR: "Si no se generan condiciones para el sector convencional, la producción seguirá cayendo"

Martín Brandi, CEO de PCR, advirtió sobre el declive de la producción energética convencional si no se implementan condiciones propicias para la inversión. Sus declaracio

Durante la ceremonia de inauguración de la ampliación de la Estación Transformadora de Ezeiza, Martín Brandi, CEO de PCR, ofreció un diagnóstico crucial sobre el panorama energético. En sus intervenciones, el ejecutivo puso de manifiesto la necesidad imperante de establecer un marco de condiciones favorable para el desarrollo de la producción energética convencional. Brandi fue enfático al señalar que, de no materializarse tales condiciones, la tendencia de caída en la producción de hidrocarburos y otras fuentes tradicionales se profundizará, afectando la seguridad energética regional.

El CEO de PCR profundizó en la importancia del acceso a financiamiento para la materialización de proyectos de infraestructura crítica. Este punto es nodal para el crecimiento y la modernización del sector, abarcando desde la exploración y explotación de recursos convencionales hasta la expansión de la red eléctrica. La escasez o el alto costo del capital son barreras significativas que impiden el avance de iniciativas que son fundamentales para sostener y aumentar la oferta energética.

Asimismo, Brandi celebró los avances en el ámbito de las energías renovables, destacando en particular la aprobación del primer proyecto de generación bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Este régimen representa una herramienta clave para atraer capital hacia proyectos de gran escala, impulsando la diversificación de la matriz energética y la transición hacia fuentes más limpias. La implementación exitosa de este tipo de mecanismos es vista como un paso fundamental para la sostenibilidad a largo plazo del sistema energético.

En síntesis, las palabras del CEO de PCR subrayan una visión integral que abarca tanto la urgencia de revitalizar el sector convencional mediante políticas adecuadas como la necesidad de fomentar las energías renovables a través de marcos regulatorios e incentivos claros como el RIGI. El equilibrio entre ambas vías, junto con la garantía de financiamiento para infraestructura, se presenta como el camino ineludible para asegurar el abastecimiento energético y el desarrollo económico en la región.