Vaca Muerta entra en la narrativa global de Chevron por primera vez con una inversión de USD 13.800 millones
Chevron ha incorporado por primera vez a Vaca Muerta, Argentina, en su relato global de activos energéticos, equiparándola con yacimientos clave como Permian y Guyana. La
Por primera vez en su historia, Vaca Muerta ha irrumpido en el discurso global de Chevron, posicionándose al mismo nivel que activos insignia como Permian, Tengiz o Guyana. Este hito se evidenció durante la presentación de resultados del primer trimestre, donde Mike Wirth, director ejecutivo de Chevron, incluyó a Argentina en la lista de “crudos propios” que alimentan el vasto sistema de refinación de la compañía. La mención subraya la creciente importancia del crudo ligero exportable de Vaca Muerta para la maquinaria de integración global de Chevron, que busca capturar margen entre el upstream y sus refinerías.
La relevancia de Vaca Muerta se refuerza con una propuesta de inversión de 13.800 millones de dólares, presentada como una adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) de Argentina. Esta cifra, destinada al desarrollo de El Trapial, no representa un capital comprometido de inmediato, sino una opción estratégica que Chevron pone a prueba. La clave de esta apuesta reside en la expectativa de que el RIGI, de mantenerse estable por 30 años, logre borrar la “prima de riesgo de superficie” que tradicionalmente ha encarecido las inversiones en el país, permitiendo a Argentina competir de igual a igual en la mesa global donde la compañía asigna sus recursos.
El canciller Pablo Quirno mantuvo una cena estratégica con Mark Nelson, vicepresidente de Chevron, durante la “Argentina Week” en Nueva York, reforzando el diálogo entre la nación y la petrolera. Mike Wirth ya había señalado, a su manera, que el costo de equilibrio de El Trapial compite con los mejores yacimientos del mundo. Sin embargo, a pesar de este reconocimiento y de que Vaca Muerta ya contribuye con crudo waterborne, la percepción de los mercados aún se muestra cautelosa. En la ronda de preguntas a los analistas de Goldman Sachs, JP Morgan, Morgan Stanley y Bank of America, las consultas sobre la inyección de recursos presupuestados se centraron en Permian, Venezuela, el shale de Bakken o el gas del Mediterráneo Oriental, sin que Argentina fuera mencionada específicamente.
La inclusión de Vaca Muerta en el relato global de Chevron marca un antes y un después para el potencial energético argentino. Aunque la inversión de 13.800 millones de dólares aún depende de la consolidación y permanencia del marco regulatorio del RIGI, la confianza de una de las mayores petroleras del mundo en la calidad de la roca de Vaca Muerta es innegable. La materialización de este compromiso transformaría a Argentina en un actor fundamental en la estrategia a largo plazo de Chevron, no solo como fuente de crudo, sino como destino de grandes inversiones energéticas.