Kuwait advierte que la recuperación de la producción petrolera tomará 10 a 12 semanas tras reapertura del Estrecho de Ormuz

Kuwait Petroleum Company (KPC) ha estimado que la restauración completa de su producción petrolera, tras una hipotética reapertura del Estrecho de Ormuz, tomará entre 10

Kuwait Petroleum Company (KPC) ha emitido una proyección que contrasta con las expectativas del mercado sobre la rapidez de la recuperación de la producción petrolera si el crucial Estrecho de Ormuz reabre en los próximos días. Según declaraciones de Shaikh Khaled Ahmad Al-Sabah, director gerente de marketing internacional de KPC, la restauración completa de los niveles normales de producción no sería inmediata, sino que se extendería por un período significativamente mayor al que muchos operadores podrían suponer.

Al-Sabah, quien compartió esta información durante la Conferencia de Petróleo y Gas de Oriente Medio de S&P Global Energy, especificó que Kuwait necesitaría entre seis y ocho semanas para recuperar aproximadamente el 70% de su producción habitual una vez que el Estrecho de Ormuz sea accesible nuevamente. Sin embargo, el 30% restante de la capacidad productiva requeriría un mes adicional para ser restablecido por completo. Esto sitúa el plazo total de recuperación entre 10 y 12 semanas para alcanzar la normalidad operativa.

El Estrecho de Ormuz es un punto neurálgico para el comercio global de petróleo, por donde transita una porción sustancial del suministro mundial. Una interrupción o el riesgo de una interrupción en este paso marítimo tiene repercusiones inmediatas en los precios del crudo y la estabilidad del mercado energético global. La estimación de KPC subraya la complejidad y los desafíos logísticos involucrados en la reanudación de operaciones a gran escala, incluso después de que se resuelvan las causas de una posible interrupción.

La revelación de que la recuperación de la producción kuwaití podría tardar hasta tres meses en estabilizarse completamente podría generar preocupación en los mercados y recalibrar las expectativas sobre la oferta global de crudo. Esta perspectiva de un retorno prolongado a la normalidad operativa en un actor clave de la OPEP como Kuwait, podría ejercer una presión alcista sobre los precios y la volatilidad del mercado petrolero a nivel mundial, impactando indirectamente en los costos de energía en Latinoamérica.