Crisis eléctrica impacta gravemente la producción de caña de azúcar en Lara, Venezuela
Productores de caña de azúcar en el municipio Torres del estado Lara, Venezuela, han denunciado una severa caída en su producción debido a los constantes y prolongados ap
En una reciente rueda de prensa, la Sociedad de Cañicultores del municipio Torres, en el estado Lara, Venezuela, lanzó una alerta sobre la crítica situación que enfrenta la producción de caña de azúcar. Los agricultores denunciaron que los constantes y prolongados cortes de energía eléctrica están provocando una drástica disminución en el rendimiento de sus cultivos, poniendo en jaque la zafra anual y la sostenibilidad de sus operaciones. Esta problemática se suma a un escenario ya complejo para el sector primario en el país, acentuando la vulnerabilidad de la cadena agroalimentaria.
La dependencia de la producción de caña de azúcar de un suministro eléctrico estable es fundamental, especialmente para los sistemas de riego y el procesamiento inicial de la materia prima. Los apagones interrumpen el bombeo de agua, vital para el crecimiento y desarrollo de la caña, y paralizan la maquinaria en los ingenios y centros de acopio, afectando la molienda y los procesos de transformación. Esta intermitencia operativa no solo genera pérdidas directas por la caída de la producción, sino que también eleva los costos operativos al obligar a los productores a buscar alternativas más onerosas, como el uso de generadores a diésel, un combustible escaso y costoso en Venezuela.
La situación denunciada en Lara es un reflejo de la profunda crisis eléctrica que atraviesa Venezuela, caracterizada por la precariedad de su infraestructura de generación, transmisión y distribución. La falta de inversión, mantenimiento y la fuga de talento han deteriorado gravemente el Sistema Eléctrico Nacional (SEN), llevando a un régimen de racionamiento severo que impacta no solo la vida cotidiana de los ciudadanos, sino también de manera crítica a todos los sectores productivos del país, desde la industria hasta la agricultura. La escasez de combustible para las termoeléctricas y las fallas recurrentes en las principales centrales hidroeléctricas, como El Guri, contribuyen a esta inestabilidad crónica.
Los cañicultores de Torres hacen un llamado urgente a las autoridades para que se tomen medidas concretas que garanticen un suministro eléctrico estable, indispensable para la recuperación y el desarrollo del sector agrícola. De no abordarse esta crisis de manera efectiva, las consecuencias podrían ser devastadoras, no solo para la economía local y regional, sino también para la seguridad alimentaria del país, al comprometer la disponibilidad de productos básicos derivados de la caña de azúcar. La rehabilitación del sistema eléctrico nacional se erige como una prioridad impostergable para la reactivación productiva de Venezuela.