Leonardo Vera: El crecimiento económico no genera impacto social en Venezuela por inestabilidad cambiaria y Estado disfuncional
Leonardo Vera, expresidente de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, advierte que la revitalización del sector petrolero en Venezuela no se traduce automáticamente
El expresidente de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, Leonardo Vera, ha emitido una contundente advertencia sobre la situación económica venezolana, señalando que la esperada vigorización del sector petrolero del país no se traduce automáticamente en una mejora palpable de la calidad de vida de sus ciudadanos. Esta desconexión es atribuida a factores estructurales profundos, principalmente la persistente inestabilidad cambiaria y la naturaleza de un Estado calificado como disfuncional e insolvente.
La premisa de que un aumento en la producción o los precios del petróleo impulsaría el bienestar social es una expectativa natural en economías como la venezolana, históricamente dependiente de sus recursos energéticos. Sin embargo, Vera subraya que en el contexto actual, incluso un repunte del sector energético no logra permear a la sociedad. La ausencia de instituciones sólidas, una gestión pública eficiente y una administración transparente de los ingresos petroleros impiden que la riqueza generada se convierta en inversiones en infraestructura, servicios básicos o programas sociales que beneficien directamente a la población.
La inestabilidad cambiaria juega un rol crítico en esta dinámica perversa. Las fluctuaciones constantes y a menudo drásticas en el valor de la moneda nacional erosionan el poder adquisitivo de los salarios, desincentivan la inversión productiva no petrolera y dificultan la planificación económica a largo plazo. En un entorno donde los ingresos provenientes del petróleo pueden ser absorbidos por la inflación y la devaluación antes de generar un impacto redistributivo, el ciudadano común no percibe mejoras tangibles en su día a día, a pesar de cualquier indicio de crecimiento macroeconómico.
En conclusión, el análisis de Leonardo Vera resalta un desafío fundamental para Venezuela: la necesidad de trascender la mera producción de hidrocarburos. Para que el crecimiento económico, impulsado por el sector energético, se traduzca verdaderamente en desarrollo social, es imperativo abordar las deficiencias institucionales, restaurar la estabilidad macroeconómica y garantizar una gobernanza efectiva que permita una distribución equitativa y eficiente de la riqueza nacional. Sin estas reformas estructurales, la promesa de prosperidad seguirá siendo un espejismo para la mayoría de los venezolanos.